sábado, 22 de marzo de 2014

EL COMIENZO DEL REINADO DE LA MUERTE

Lección – El comienzo del reinado dela muerte.
El reinado de la muerte comenzó cuando el pecado entro al mundo por un hombre.
Romanos 5:12.

REINO LA MUERTE
FUE el propósito de Dios que el hombre disfrutara de la vida eterna en la tierra, pero fue necesario que él demostrara sus méritos para disfrutar de la bendición de vida en su hogar terrenal al demostrar su obediencia a la ley divina.
La penalidad por la desobediencia de la ley de Dios fue la muerte.
Génesis. 2:16-17. Romanos. 6:23.
Dios declaró su ley de una manera muy sencilla y así expresó claramente cuál sería la penalidad por la desobediencia.
Pero Satanás, hablando por medio de la “serpiente”, le dijo a Eva que la muerte no sería el resultado de desobedecer el mandamiento de Dios.
Romanos. 5:12.
De este modo comenzó el reinado del pecado y de la muerte
que ha continuado por más de seis mil años. Durante este
tiempo han sufrido y han muerto millones de personas.

La tristeza, las enfermedades, y el dolor mental y físico han sido experimentados por todos, tanto jóvenes como viejos, en cada generación. Este período largo del sufrimiento humano se describe en la Biblia como una noche de llanto que ha sobrevenido a la raza humana a consecuencia de la ira o la condena de Dios, que recae sobre la gente debido al pecado.

Resumen.  La obediencia a la ley de Dios es la condición
bajo la cual todas las criaturas inteligentes de Dios pueden disfrutar de una continuación de su favor y de las bendiciones de la vida eterna.

LA MUERTE
¿QUE ES LA MUERTE?
LA MUERTE es el proceso inverso de la vida:
El polvo vuelve a la tierra y el aliento de vida o principio vital impartido por Dios, regresa a Dios, la muerte es cesación total de la vida.
(Eclesiastés. 12: 7). (Eclesiastés. 3:20).

CAUSALES DE LA MUERTE:
La causa real de la muerte es el pecado.
El pecado pasó a todos los hombres y por eso todos tienen que morir.
(Romanos 5:12). (Romanos 6: 23).

¿QUÉ SUCEDE CON LOS QUE MUEREN?
Según la Biblia, los muertos van al sepulcro, donde esperan hasta el regreso de nuestro Señor Jesucristo.
Los cuerpos de los que mueren son puestos en reposo de varias maneras
“…murió también el rico, y fue sepultado”.
(Lucas 16:22) Génesis 25:9).(Génesis 50:26).
El cuerpo puede  ser sepultado, echado al mar, puede ser cremado o destrozado en una explosión, etc.,  pero los restos físicos de la persona finalmente se descompondrán y volverán al polvo:

¿PODEMOS COMUNICARNOS CON LOS MUERTOS?
En su desesperación, muchas personas procuran entablar relaciones con sus seres amados muertos.
Pero la Biblia es clara cuando enseña que los muertos no saben nada.
(Eclesiastés. 9:5‑6).

EL QUE MUERE DEJA DE SER.
(Salmo 104:29).
 PARA EL QUE MUERE SE LE  TERMINAN LOS
PENSAMIENTOS.
(Salmo 146:4).
EL QUE MUERE NO PARTICIPA MÁS DE LAS
 PREOCUPACIONES  DE LOS VIVIENTES.
Job 14:21   Salmo 6:5

Por lo tanto, no pueden comunicarse con nosotros, ni nosotros con ellos. Debemos recordar que la primera mentira de Satanás se refirió a este asunto.
Dios dijo a Adán que si pecaba moriría, pero Satanás replicó: “No moriréis”.
(Génesis. 3:4).

Satanás sigue tratando de engañar con respecto a la muerte, y está empeñado en sostener su mentira ahora diciendo que podemos comunicarnos con los familiares que han fallecido.
 Puede hacerlo fácilmente porque “se disfraza de ángel de luz,”
(2ª Corintios. 11:14-15).
Deuteronomio 18:10-11.

TAMBIÉN LOS DEMONIOS SON
CAPACES DE HACERSE PASAR POR GENTE MUERTA.
Muchos de los fenómenos aparentemente inexplicables o sorprendentes son provocados por “espíritus de demonios, que hacen señales”
(Apocalipsis. 16:14).

POR ESO SE NOS INSTA:
1 Juan 4:1).
 Dios, en la Biblia, condena terminantemente cualquier práctica ocultista o espiritista.
Levítico.19:31.  Levítico 20:6-7,27.
(Isaías 8:19). Levítico 20:7. 1ª Pedro 1:15-16.

¿A DONDE VAN LAS ALMAS DE LOSQUE MUEREN?
En la Muerte, el Alma Abandona el Cuerpo
Es fácil saber dónde va el cuerpo de una persona muerta, pero no podemos ver el alma.

No podemos ver cuando se aparta del cuerpo.
Pero si podemos ver el cuerpo sin alma en una funeraria y sabemos que la persona ya no está, pero no podemos ver a dónde se fue el alma.
La clave para entender a dónde Va el Alma, es Entender lo que la Biblia Enseña Sobre el Seol o Hades.

La palabra hebrea que el Antiguo Testamento  emplea para el lugar donde van las almas de los muertos es Seol; la palabra griega del Nuevo Testamento es Hades.
Génesis 37:35—Lucas 16:22-23—Salmo 16:10—

El Salmo 16:10 es citado en el Nuevo Testamento, en Hechos 2:27
Estos dos pasajes (Salmo 16:10 y Hechos 2:27) demuestran que el término “Seol” del Antiguo Testamento equivale al término “Hades” del Nuevo Testamento.
Mateo 10:28. 2ª Pedro 2:4.
La palabra “infierno” no significa purgatorio, sencillamente
significa “Seol o Hades”, pero no es un lugar de sufrimiento
perpetuo. En la Biblia no se menciona el “purgatorio”.
Tampoco dice que los muertos van al cielo, pues la recompensa se dará a los justos cuando vuelva nuestro Señor Jesús y se produzca la resurrección.

El Hades es un lugar de confinamiento para “los espíritus” de los difuntos. Y está en el centro de la tierra.

SEOL O HADES UN LUGAR DE ENCARSELAMIENTO
Como vemos, el Seol o Hades es el lugar al que van las almas de los malos y los justos.
El Antiguo Testamento hace distinción entre el sepulcro y el Seol, lo cual es prueba de que no son lo mismo.

El sepulcro es donde van los cuerpos sin vida.
Y el seol o hades donde van las almas de los que se les termino el ciclo de vida en la tierra.

Seol o Hades no se refiere al infierno, según lo que se entiende normalmente por infierno.

Cuando pensamos en el infierno, pensamos en el lugar de eterno castigo para los malvados, o incrédulos, o inconversos.
Sin embargo, como vemos en este estudio, la Biblia indica que tanto los salvos como los malos han estado en el Seol o Hades.
Esto era así durante el período del Antiguo Testamento.
El Seol o Hades estaba dividido en dos compartimientos, uno para los justos y el otro para los malos.
(Lucas 16:26).

El Seol/Hades tenía en un tiempo dos compartimientos: uno para las almas de los salvos, el otro para las almas de los inconversos.
Era posible comunicarse entre estos dos compartimientos
En la Biblia hay citas que hablan de conversaciones sostenidas en el Seol.
Ezequiel 32:21. Isaías 14:9-14. Lucas 16:19-31.
Sin embargo, era imposible pasar de un compartimiento a otro (Lucas.26).
El destino de las personas en los compartimientos ya estaba fijado y determinado y no podía ser cambiado.
La manera de evitar ir al compartimiento en el que hay llama y tormento y la manera de entrar al compartimiento en que se es bendecido con Abraham, es oír y escuchar la Palabra de Dios mientras uno aún está con vida.
(Lucas 27-31).
Los inconversos que mueren y van a este lugar de tormento son los que no quisieron oír y guardar la Palabra de Dios.
La biblia nos cuenta que Dios hizo algo único con quienes se rebelaron con Coré.
Dios hizo que la tierra los tragara y descendieron al Seol.
La mayoría de los hombres mueren  antes de descender al Seol/Hades.
Estos hombres fueron tragados vivos y llevados de
inmediato a la parte más baja de la tierra.

En Números 16:30-32.
El Hades no es la morada final de los malos.
Es una prisión temporal.
El lago de fuego será la morada eterna de todos los que han despreciado la Palabra de Dios y han rechazado a Su Hijo.
Mateo 25:41,46).
Las almas que están en cada compartimiento del Seol/Hades esperan un gran evento.
Su ubicación no puede cambiar hasta que tenga lugar el gran evento.

Los creyentes que murieron antes de la muerte de Cristo estaban en el compartimiento del Hades que es llamado “el seno de Abraham” (Lucas 16:22) y “paraíso” (Lucas 23:43).
Estos incluyen a Abraham, Isaac, Jacob, David, Isaías, Daniel, el ladrón en la cruz, etc.
Ellos estaban esperando un gran evento, es decir, el pago total de sus pecados que tendría lugar en la cruz del Calvario.
Una vez que esto sucedió, Cristo los liberó y los sacó del Hades y los llevó al tercer cielo.

Los que están en el compartimiento de los no salvos del Hades, quedarán allí hasta que tenga lugar el juicio final de todos los malos.
Este juicio también es llamado el Juicio del Gran Trono Blanco.
Cuando suceda este gran evento, sus almas serán sacadas del Hades, sus cuerpos serán resucitados (la segunda resurrección—
Juan 5:29),

Y ellos comparecerán ante Dios.
Ellos verán que sus nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero.
 (Apocalipsis 20:15

Porque ellos nunca recibieron al Señor Jesucristo como a Su Salvador.
(Juan 1:12).
¿A dónde van los bautizados en Cristo Jesús?
De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi
Juan 8:51.
Jesús no habla aquí que el creyente no padecerá la muerte física. Él dice que el creyente no “verá muerte”.
No se está refiriendo a la condición física resultado de la separación del espíritu y el cuerpo, sino al ángel de las tinieblas cuyo nombre es Muerte, y al otro ángel de las tinieblas, su acompañante, cuyo nombre es Hades.
 Jesús quiere decir que el espíritu del verdadero “creyente”, al separarse del cuerpo, jamás caerá bajo el dominio de estos dos ángeles de las tinieblas, Muerte y Hades.

Juan dice en: Apocalipsis 6:8
Es obvio que a Juan le fue revelado que la  “Muerte” es un ángel de las tinieblas, un ministro de satanás, que reclama el espíritu de toda persona injusta que se separa del cuerpo cuando muere.
Una verdad similar se aplica también al Hades.
Hades es un ministro de satanás.
Hades, como Muerte, es un “ángel de las tinieblas”, un ministro de Satanás, que sigue a los talones de Muerte.

Hades se encarga del espíritu de los injustos que han sido reclamados por Muerte y los lleva al dominio de los espíritus de los fallecidos, o sea, Hades.
Así Muerte y Hades son ambos ángeles de las tinieblas, ministros del dominio infernal de Satanás. Pero la diferencia entre ellos es esta:
 Muerte reclama primero los espíritus de todos los que mueren en injusticia; Hades los recibe de Muerte y los lleva a su lugar designado de encarcelamiento.
Por esta razón Juan los vio moviéndose entre los hombres en ese orden.
Primero muerte y después Hades.  Más bien los bautizados, así como el mendigo Lázaro, el espíritu de un verdadero creyente difunto se encontrará con los ángeles del Señor –
los ángeles de luz – y ellos lo escoltarán al paraíso.
El Salmo 16:10.
Como también  en Hechos 2:27.
Se refiere al lugar donde fue el alma de Cristo entre Su muerte y resurrección. Ciertamente, Cristo no fue a un lugar de castigo.
Comparar con Lucas 23:43). Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

EN CRISTO NO HAY MUERTE SINO UN DORMITAR.
Las personas en Cristo no mueren solo es un sueño. Así como después de un arduo día de trabajo viene el sueño reparador, después de una vida larga y llena de trabajos, Dios nos concede un merecido sueño de descanso, hasta el día de la resurrección.
(Juan 11:11‑14).
En Daniel 12:2 los muertos son descritos como los que “duermen en el polvo.”
1ª Corintios 15:20. 1ª tesalonicenses 4:14.

Después de la resurrección de Cristo, en el Seol o Hades solo se encuentran las almas de los que no son salvos.
Es solo una morada temporal para los malos, una prisión momentánea, mientras esperan el juicio final.
El lago de fuego es la morada final para todos los incrédulos, no el Seol o Hades.
El Señor Jesús fue al Seol o Hades entre Su muerte y resurrección e
l cuerpo del Señor fue a la tumba de José pero Su alma fue al Seol o Hades: (Mateo 27:59-60),
El cuerpo de Cristo estaba en el sepulcro, pero Dios no permitió que viera corrupción, esto es que se pudriera allí en ese lugar El alma de Cristo fue al Hades, pero estuvo allí brevemente.
En Hechos 2:31: viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.
El lugar al que fue el alma de Cristo entre Su muerte y resurrección también es llamado paraíso.
(Lucas 23:43).
 Cristo prometió al ladrón en la cruz que en ese mismo día estaría con Él en el paraíso.
Es obvio que el ladrón no estuvo con Cristo en la tumba de José, sino que estaba con Él en el paraíso (Seol o Hades).

Entre la muerte y resurrección de Cristo, el alma de Jesús estuvo en el corazón de la tierra:
(Mateo 12:40).                       Efesios 4:9
Filipenses 2:10 enseña que algún día toda rodilla se doblará ante Cristo.
1) humanos que ahora están en el cielo (los que son salvos);
 2) humanos que ahora están en la tierra (los que aún viven);
3) humanos que están bajo la tierra, una clara referencia a los malos que están en el Seol/Hades.
Caín, Faraón, Amán, Judas, Hitler y todos los demás hijos del diablo serán librados algún día del Seol/Hades y doblarán sus rodillas ante Cristo y luego serán echados al lago de fuego para siempre.

Después de la muerte de Cristo hubo un gran cambio en cuanto a la ubicación del paraíso, la morada de las almas de los salvos.
De acuerdo con Lucas 23:43, el Señor Jesús y el ladrón en la cruz fueron al paraíso, que, como hemos visto,
En 2ª Corintios 12:2,4 leemos que después de la resurrección y ascensión de Cristo, en los días del Apóstol Pablo, el paraíso equivale al tercer cielo.
El paraíso siempre ha sido la morada de los justos, pero su ubicación ha cambiado.
Murieron el ladrón en la cruz y Jesús y ellos fueron al paraíso, que estaba ubicado en el Seol o Hades. Pablo fue arrebatado al paraíso que estaba ubicado en el tercer cielo.
Parece que en el momento de la resurrección y ascensión de Cristo tuvo lugar este cambio de ubicación, cuando los santos que estaban en el Seol o Hades fueron reubicados en el tercer cielo.
Efesios 4:8.

Describe el momento en que los justos fueron llevados al
paraíso celestial: “Subiendo (Cristo) a lo alto, llevó cautiva la cautividad.” Los santos en el paraíso en el Seol/Hades estaban esperando que sus pecados fuesen pagados por medio de la obra acabada de Cristo en la cruz del Calvario.
Una vez que sucedió este gran evento, ellos fueron llevados al paraíso celestial.
Todos los que rechazan a Cristo perecerán eternamente (Juan 3:18).
2ª Pedro 3:3-4.
Aunque muchos no lo crean Dios prometió venir por segunda vez y así confirmar todo lo que nos ha revelado a través de su palabra.

INMORTALIDAD.
Sólo Dios es inmortal.
 1ª Timoteo 1:17.  1ª Timoteo 6:15:16.
EL HOMBRE ES POR NATURALEZA MORTAL.
(Isaías 51:12).
 SU CARNE ES MORTAL.
(2ª Corintios. 4:11).
EL ALMA TAMBIÉN ES MORTAL.
(Ezequiel 18:4).

LA INMORTALIDAD SERÁ CONCEDIDA DESPUÉS DE LA RESURRECCIÓN
 (1ª Corintios. 15:52‑55).

CRISTO, ESPERANZA DE VIDA.
 Cristo promete dar la vida eterna.
(Juan 10:27,28).
CRISTO QUITA LA MUERTE Y SACA A LUZ LA VIDA.
(2ªTimoteo 1: 10).
JESÚS TIENE LAS LLAVES DEL INFIERNO Y DE LA MUERTE.
(Apocalipsis. 1:18).

LA MUERTE ES UN SUEÑO.
Así como después de un arduo día de trabajo viene el sueño reparador, después de una vida larga y llena de trabajos, Dios nos concede un merecido sueño de descanso.
(Juan 11:11‑14).
RESURRECCIÓN.
La muerte no es el fin de todo, En la Biblia en muchos
lugares, se habla de la esperanza bendita de la “resurrección”
(Isa.26:19; 1 Tesalonicenses.4: 16;
Juan 6:40).

TRANSFORMACIÓN.
Al resucitar se poseerá un nuevo cuerpo, nueva mente y nueva personalidad.
 (1 Corintios 15:42‑44,51 ‑56;
Filipenses 3:20, 21).

4. No habrá más muerte. Como sucederá con todas las otras desgracias producidas por el pecado, Dios eliminará la muerte para siempre.
Isaías 25: 8;
San. Lucas 20: 36.

EL JUICIO
1. ¿SOBRE QUÉ HARÁ DIOS EN EL JUICIO?
Eclesiastés 12:14.
2. ¿CUÁNTOS COMPARECERÁN ANTE EL JUICIO?
2ª Corintios 5:10.

HAY SEIS (6) COSAS QUE QUIERO QUE SEPAS
1. Todos compareceremos ante el tribunal de Dios.
 Romanos 14: 10-12.
2. TAMBIÉN LOS ÁNGELES MALOS SERÁN JUZGADOS. Judas 6.
3. CADA UNO RESPONDERÁ POR SUS ACCIONES.  Mateo 12: 36-37.
Eclesiastés 11: 9.
4. EL JUICIO COMENZARÁ POR LA CASA DE DIOS.
1 Pedro 4:17
5. LA NORMA DEL JUICIO SERÁ SU PALABRA EL EVANGELIO.
Juan 12: 48.  Romanos 2:16.
6. ES IMPOSIBLE ENGAÑAR A DIOS.
Gálatas 6:6-7.
LA PROMESA
Juan 14:2-3.  Juan 17:24  Eclesiastés 12: 13- 14.
SEREMOS JUZGADOS SEGÚN LOS REGISTROS DE DIOS.
Como el clímax final de la historia humana al final del reino milenial, las Escrituras registran el gran juicio del gran trono blanco.
(Apocalipsis. 20:11-15).
En contraste con los juicios previos de los justos, y los diversos juicios de Dios sobre israelitas y gentiles que viven en el mundo, éste es el juicio final; en el contexto se puede ver que se refiere solamente al juicio de los impíos.

   LA DESTRUCCION DE LOS CIELOS Y LA TIERRA
Antes del juicio del gran trono blanco sé declara
En Apocalipsis 20:11:
Cumplida la carrera de la historia humana, se destruye la antigua creación, como se expresa en.
Apocalipsis 21:1.   2ª Pedro 3:10-12
se refiere a este acontecimiento y describe la
dramática destrucción con estas palabras: «Los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas»
1 . En el versículo siguiente declara: «todas estas cosas han de ser deshechas» 
y en el versículo 12 estos conceptos se combinan cuando dice: «los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán». Debido a la destrucción de la tierra y el cielo actuales, parece que el juicio del gran trono blanco se realiza en el espacio.
LA RESURRECCION DE LOS IMPIOS MUERTOS
Según Apocalipsis 20:12, Juan vio «los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios». Apocalipsis 20:13 agrega:
Todos los impíos muertos aquí han sido resucitados y están de pie delante de Dios para ser juzgados.
De Juan 5:27 se desprende que el juez será el Señor Jesucristo mismo, porque se afirma que el Padre.
SE ABRE EL LIBRO DE LAS OBRAS HUMANAS
Apocalipsis 20:12
Aquí se expresa el resultado del rechazo de la
gracia en términos absolutos. En el libro de los pecados. Isaías 65: 6,7.
 No hay perdón aparte de Cristo (Hechos. 4:12), y los que rechazan la gracia inevitablemente deben ser juzgados por sus pecados.
Después de consultar sus obras se examina el libro de la vida en busca de sus nombres.
Ya sea, como algunos creen, que el libro de la vida es sencillamente el registro de todos los que tienen vida eterna, o como otros sostienen, que es la lista de todos los que han vivido y de ella se han eliminado los nombres de los inconversos, el resultado será el mismo. Si sus nombres no aparecen en el libro de la vida, es que no han recibido vida eterna. Se declara que están condenados, y en.
 Apocalipsis 20:14-15.

Algunos de los condenados pueden haber sido relativamente buenos en comparación con otros que eran comparativamente malos, pero la falta de vida eterna .es el hecho condenatorio. Todos los que no tienen vida eterna son juzgados sobre la base de sus obras y del rechazo de Cristo, y son echados al lago de fuego. La tragedia es que, según las Escrituras, Cristo murió por ellos y por los que son salvos.
2 Corintios 5:19,  1 Juan 2:2
Los que han sido lanzados al castigo eterno pudieran haber sido salvos si se hubieran vuelto a Cristo. Su estado de perdición no se debe a la falta de amor de Dios ni a la falta de disponibilidad de la gracia de Dios, sino al hecho de que no han querido creer.
De la necesidad de tener en cuenta lo que Dios dice referente a vivir para él.
Los que nunca han tenido una oportunidad de oír el evangelio se condenan por el rechazo del testimonio de Dios en el mundo natural (Romanos. 1:18-20).

También rechazaron la luz que tenían y son justamente
 condenados por su incredulidad. El juicio del gran trono blanco es el triste final de todos los que no tienen a Cristo
como su Salvador y Señor.
EL JUICIO EN ACCION
3. ¿Quién es el Juez?
Juan 5:22.
¿Dónde están registradas nuestras acciones?
Apocalipsis 20:12.
¿Quiénes son los testigos?
 Mateo 18:10.
¿Quién es el Abogado?
1 Juan 2:1.
¿Por cuál código seremos juzgados?
Santiago 2:12.
¿Cuál será la sentencia?
Mateo 25:31-46.
Dios ha establecido un día para juzgar
(Hechos 17:31).
Serán juzgadas aún las cosas ocultas
(Romanos 2:16).
El juicio comenzará por la casa de Dios
(1 Pedro 4:17-19).

De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien”.
Si sufrimos según la voluntad de Dios tendremos el alma juzgada, pues pasamos hoy por el juicio. Y así obtendremos la salvación del alma.
Debemos estar conscientes de que si alguien practica el asesinato o comete pecados recibirá la disciplina, pues eso es lo justo. En este caso, el sufrimiento es por causa de tales errores. Los que practican tales cosas son condenados y disciplinados.
 En consecuencia, este asunto es tratado. Pero si sufrimos como cristianos, ¡alabado sea el Señor! pues a pesar de todos los sufrimientos, Él va a juzgar nuestra causa y la vengará. Traigamos todo esto al tribunal del Señor para que Él juzgue. Pues el juicio comienza por la casa de Dios.

Ciertamente este versículo trata acerca de la salvación del
alma. Es por ello que aquí se menciona que el juicio comienza por la casa de Dios. Después de la gran tribulación todas las cosas negativas serán eliminadas. Al final, Él se manifestará para establecer Su trono en los aires y vendrá a juzgar.
 (2ª Corintios 5:10;
1 Tesalonicenses 4:17).

ASÍ JUZGARÁ A LA CASA DE DIOS.
En el juicio del tribunal de Cristo no serán juzgados esencialmente los pecados, porque ya habrán sido juzgados, a menos que no los hayamos confesado, que no los hayamos tratado y queramos llevarlos al tribunal  (1 Juan 1:9).

 Pero el juicio del Señor será principalmente con respecto a las cosas del alma. Los que fueren aprobados en el juicio obtendrán la salvación del alma. Por tanto, es evidente que en el juicio de Cristo, que es con respecto al juicio de la casa de Dios, Él vendrá para juzgar al alma. Por eso buscamos la salvación de nuestra alma en esta era ¡Amén!
Punto Clave:
Abrirnos al juicio del Señor hoy su punto clave es:
¿Qué juzgará el Señor en su tribunal?
 Serán juzgados los justos y los impíos.
(Eclesiastés 3:17).
Es imposible engañar a Dios. Gálatas 6:7

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