sábado, 22 de marzo de 2014

EL NUEVO NACIMIENTO ESPIRITUAL

Lección #2 –
El Espíritu Santo
La Unción en la Vida Cristiana.

EL NUEVO NACIMIENTO EN ESPÍRITU
A la par con el bautismo en agua debe venir el nuevo nacimiento en espíritu.
El nacimiento de Espíritu Santo es un nuevo cambio de forma de pensar, es la renovación de nuestra mente.
Esto se produce a medida que persistimos en asistir a los estudios de la palabra de Dios, y la asistencia a los cultos ofrecidos como ofrenda para Dios.
Debemos desear con el corazón un cambio interno y aceptar todo lo que nos pide Dios.

Pero Dios no nos pide que lo hagamos con nuestro esfuerzo porque pronto nos cansaremos, sino que él hará el cambio, pero debemos buscar y pedir todos los días ese cambio.

Y vendrá a nosotros el Espíritu Santo y lo hará por nosotros, y cuando esto suceda sentiremos placer en vivir como Dios lo desea.

Es necesario considerar que así como entre la crucifixión y la muerte del señor hubo un lapso de tiempo, así también del momento en que nuestro viejo hombre fue crucificado hasta el momento en que realmente hayamos muerto, tendrá que pasar también un tiempo durante el cual el señor estará perfeccionando la obra que empezó en nosotros.

La sepultura del creyente se lleva acabo simbólicamente en el bautismo y al ser levantado del agua, se está expresando la fe en la resurrección y la convicción de una vida nueva; gracias a la victoria del señor.
Juan 3:5-6. Romanos 12:1-2.Galatas2:19-21
Filipenses 3:12-14,20-21. Hebreos 12:1,15.
1ª Pedro 1:3-9,13-16. 2ª Pedro 1:3-15.
1ª Juan 2:28-29; 1ª Juan 3:2-3.
1ª Pedro 1:22-23.
Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la
verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;
23. incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

¿CÓMO FUNCIONA LA RENOVACIÓN DE ESPÍRITU DEL HOMBRE?
La renovación del espíritu del hombre consiste en, el nuevo nacimiento del hombre en el espíritu de Dios.
Se produce cuando Le recibimos.
Creyendo en el evangelio de Jesucristo, entonces entendemos que debemos demoler lo que hasta ahora habíamos edificado, de nuestra vida con las costumbres y tradiciones del mundo.
Y  poner en el cimiento de nuestra vida Su Evangelio, el cual una vez instaurado en nuestra mente, por la fe, va a conseguir que nuestras dos naturalezas; la carnal y la espiritual sean dominadas por el Espíritu de Dios, que Cristo envía del Padre para dirigir la obra.
Es, pues, el Espíritu de Dios la clave para que podamos permanecer en el Camino que culmina con la construcción del Templo Interior, y de nuestras vidas en Cristo, y así, además, seamos de bendición a nuestro prójimo y nos mantengamos sin mancha del mundo.

Para ello debemos discernir espiritualmente y filtrar nuestra mente carnal, en la Mente de Cristo, que trasmitida por el Espíritu Santo, para que podamos entender y trasmitir los pensamientos, las revelaciones del Señor y los sentimientos, las experiencias del alma y las sensaciones del cuerpo.

 Los cuales hemos de discernir para comprendernos a nosotros mismos y a nuestro prójimo, teniendo dominio propio y una vida con un propósito espiritual, sirviendo al Señor. Y para discernir también su palabra espiritualmente.
Una vez el hombre pasa de ser alma viviente a espíritu vivificante, Pero por la resurrección adquirimos un nuevo cuerpo espiritual.
1ª Coríntios 15:44-45. Se siembra cuerpo animal,
resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.
45. Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.
Efesios4:3-4.  Esto es originado por la fe en la obra redentora imprescindible de Cristo.
Esta unidad, alma-mente - o “entendimiento”- y espíritu.
Es la parte inmaterial en la que ahora están bien coordinados los sentimientos, las emociones, el discernimiento, los pensamientos, el amor y la fuerza para vivir; el proyecto y la dirección de nuestra nueva vida, en definitiva, toda nuestra naturaleza al convertirse por el nuevo nacimiento pasa ser espiritual.
 Por el Espíritu de Dios, que trasmite su amor, cuando su Espíritu more en nosotros, ...la carne para nada aprovecha...
 Juan 6:63, El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. La carne o cuerpo son temporales. .
Efesios 2:20. Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,
1ª Pedro 2:5. Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Nuestra mente y nuestro espíritu, estaban necesitados del Espíritu Santo para que pudiese haber una coordinación espiritual en toda la arquitectura de nuestro ser, y esta arquitectura está diseñada para comenzar su construcción con la aceptación de lo que en La Escritura se llama "la piedra angular", o principal piedra y cabeza del ángulo, que es Cristo en nuestro templo del alma.

Con nuestro espíritu en el Espíritu de Dios, podemos discernir lo Espiritual de Dios, y dominar a nuestro ser completo, de modo que nuestra mente no sea carnal sino espiritual.
Cuando nacemos de nuevo, la mente, al convertirse en espiritual, puede gobernar lo carnal de forma espiritual, y no al contrario, como pasaba antes de conocer al Señor, donde la mente era carnal y gobernaba y anulaba lo espiritual de Dios en nosotros.
Este es el origen de que muchos busquen a Dios con la mente humana, intentando conocer al Señor racionalmente, y no se dan cuenta de que primero necesitan tener una relación personal con el Espíritu Santo, quien nos enseña lo Espiritual de Dios.
A LA PAR CON EL BAUTISMO EN AGUA DEBE VENIR EL BAUTISMO ESPIRITUAL.
El bautismo espiritual es el sello de su espíritu son las arras de nuestra herencia es lo que confirma que nuestros nombres ya están escritos en el libro de la vida.
Hechos 1:5.
Efesios 1:13  
A veces se recibe el espíritu santo antes de ser bautizados en agua.
Esta son confirmaciones del espíritu santo. Pero igualmente se debe dar paso al bautizo en agua.
Hechos 11:44-48.

¿COMO SE MANIFIESTA EL BAUTISMO ESPIRITUAL?
Dios nos cubre con su Espíritu y nos llena de su poder manifestándose  en el don de lenguas. Hechos 2:1-4.


RESULTADOS DEL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO:
El espíritu santo es un manto protector.
Con el bautismo espiritual recibimos un manto protector donde somos cubiertos por el poder de su espíritu para ayudarnos en este nuevo camino, el cual no podríamos vivir sin la ayuda del espíritu santo.
Por medio del espíritu santo recibiremos consuelo
fortaleza y sabiduría para soportar las aflicciones y cosas que nos afectaran.
Él será ese manto protector para que nos refugiemos y no tropecemos, ni nos dejemos afectar, y evitar así que nos apartemos de su lado, por duras que sean las situaciones.
Juan 1:12-13. Juan 15:26-27. Juan 16:1-4,7-15. Juan
3:3-5. Juan 16:13. 1ª Juan 5:20-21.

Por medio de su espíritu santo nos convencerá de nuestros errores, y nos mostrara lo que necesitamos cambiar para cada día asegurar nuestra salvación e ir adquiriendo vida eterna.
El bautismo en el Espíritu, es el sello del Espíritu Santo, y es el revestimiento del poder de Dios para vencer toda debilidad y tentación que se nos presente en el proceso de transformación para nuestra nueva vida.
Sin estos dos nacimientos no podemos entrar en el reino de los cielos.
El espíritu santo de Dios es la señal de las arras de nuestra herencia, la que Dios nos prometió, y la recibiremos cuando se complete nuestra liberación y alabaremos al señor por su grandeza.
Y nos revelara su palabra permitiéndonos comprender todo lo que dejo allí escrito para que comprobemos que estamos en la verdad.
Y a la vez nos permitirá conocer y comprender mejor a Dios.
Su espíritu abrirá nuestra mente y nos dará entendimiento para que veamos y comprendamos lo que Dios ha preparado para los que ha escogido.

Así recibiremos el poder que Dios da a los que creen en él, es el mismo gran poder conque resucito a Cristo, solo debemos esperar obedeciendo en todo lo que nos pide. Hechos 2:38-39.

NOS GUÍA Y BRINDA DIRECCIÓN—
Juan 16:13 -  Romanos 8:14

NOS ENSEÑA –
1 Juan 2:27

NOS DA PODER PARA TESTIFICAR - 
Hechos 1:8-
NOS IMPARTE EL AMOR DE CRISTO
Romanos 5:5-

NOS CONFORMA A LA IMAGEN DE CRISTO –
2 Corintios 3:18
NOS DA FORTALEZA –
Efesios 3:16 

NOS REVELA LA VERDAD BÍBLICA –
1 Corintios 2:7-10

COMO SE PRODUCE EL NACIMIENTO ESPIRITUAL.
Es necesario considerar que así como entre la crucifixión y la muerte del señor hubo un lapso de tiempo, así también del momento en que nuestro viejo hombre es crucificado hasta el momento en que realmente haya muerto, tendrá que pasar también un tiempo durante el cual el señor estará perfeccionando la obra que empezó en nosotros.

La crucifixión de nuestro cuerpo
Es dejar de buscar nuestros derechos, y vivir sujetando nuestros pensamientos, deseos, emociones, e impulsos, , a la voluntad de Dios, y pedir a Dios que nos de fuerzas, y consuelo, hasta sepultar todas las costumbres y tradiciones humanas, para vivir por las cosas que Dios nos pide.

Debemos dejar crucificar nuestra humanidad.
Hay muchos que se niegan, y no dejan morir ni crucificar su humanidad, tampoco sepultan sus pensamientos, costumbres, y dichos del mundo, y entonces no podrán resucitar para nueva vida en el espíritu.

La sepultura del creyente
Se lleva acabo simbólicamente en el bautismo y al ser levantado del agua, se está expresando la fe en la resurrección y la convicción del deseo de una vida nueva; gracias a la victoria del señor.

  • Este se produce después de recibir el don o bautismo del espiritusanto de Dios.
  • Esto seguido de la asistencia a los cultos Ofrecidos como ofrenda de gratitud para Dios. Debemos creer con el corazón y aceptar todo lo que nos dice y nos pide Dios.
  • La aceptación de su voluntad
Y a medida que persistimos en escuchar Y estudiar la palabra de Dios aceptando su voluntad tanto los ofrecimientos o promesas, como lo que nos dice que debemos empezar a cambiar y a renunciar de nuestra vida y costumbres del mundo.
Es muy importante para nuestro nacimiento espiritual, la aceptación de su voluntad, si no estoy de acuerdo con la voluntad de Dios, o cuando pongo mi punto de vista  contra la voluntad de Dios en alguna cosa por simple que nos parezca, esto ya es un obstáculo para nuestro nacimiento espiritual, y no se producirá en nosotros el nacimiento a una nueva vida.

Sin nuestro consentimiento Dios no va a hacer ningún cambio en nosotros, el necesita de nuestra aceptación y disposición para que Dios haga los cambios necesarios en nuestra vida.

Pero Dios no nos pide que hagamos cosas con nuestra fuerza humana porque pronto nos cansaremos, y no podremos obedecer  de la forma que Dios espera.

¡NO! El esfuerzo que Dios nos pide es el de dedicarle tiempo para leer y esforzarnos en comprender y meditar lo que él nos dice a través de su palabra para aplicarlo a nuestra vida diariamente y reflexionar en que estamos mal o cómo podemos hacer para agradarlo.
Reconocer, si no sentimos deseos de obedecer lo que nos dice su palabra y pedirle que nos ayude a obedecerlo, pero debemos buscar alimentarnos con su palabra y pedir todos los días ese cambio.
Y vendrá a nosotros el Espíritu Santo y lo hará por nosotros, y cuando esto suceda sentiremos placer en vivir como Dios manda.
Josué 1:8-9. 1ª Timoteo 4:13-16. Efesios 1:17.
Colosenses 1:28. Colosenses 3:16. Santiago 1:5-6.
1ª corintios 2:13.  Santiago 3:17. 2ª Timoteo 4:15-16.

Al  haber recibido de Dios el don de la fe, con su esencia y naturaleza en nosotros podemos añadir a nuestra fe, virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio, al dominio propio paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad afecto fraternal y al afecto fraternal amor, y este amor es de Dios.
 Estos siete pasos en la construcción espiritual del hombre se ven reflejados en los siete días de la creación desarrollados a continuación.

GÉNESIS CAPÍTULO 1      LA CREACIÓN
1En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
La palabra génesis significa principio, en este primer libro del Pentateuco, El Espíritu de Dios nos enseña a través de Moisés, el principio de la obra de Dios para con el hombre, y también principio de la relación del hombre con Dios.
Proyecta y construye, los cielos y la tierra.
Literalmente el hombre recibe en su mente los conceptos de cielos, como lugar del Señor y los ángeles, y la tierra como el planta en el que habitamos.
Pero vamos a proyectarlo de forma espiritual no literal.
EN EL PRINCIPIO CREO DIOS LOS CIELOS: Dimensión espiritual.
Y  LA TIERRA: como su propio ser, EL ALMA, y discierne la existencia de ellos por la fe en la Palabra de Dios, por la revelación del Espíritu a nuestro espíritu que lo traduce a nuestra mente.
2Y LA TIERRA ESTABA DESORDENADA Y VACÍA, Y LAS TINIEBLAS ESTABAN SOBRE LA FAZ DEL ABISMO, Y EL ESPÍRITU DE DIOS SE MOVÍA SOBRE LA FAZ DE LAS AGUAS.
La tierra desordenada simboliza el alma vacía de la persona, alma vacía de Cristo, esa alma es la tierra prometida del Señor, donde Él ha de reinar, y donde cada uno de nosotros encontraremos a Cristo, no solo en nosotros, sino en aquellos hermanos que Le hayan recibido.
La situación previa de la mente que no ha recibido al Espíritu de Dios, es desordenada y se encuentra en tinieblas de oscuridad espiritual, se encuentra ante el abismo, "lugar sin fondo", donde por su razonamiento no puede hallar a Dios, ni las respuestas a las preguntas existenciales:
 ¿Quién soy?,
¿Por qué estoy aquí?,
 ¿De dónde vengo? Y
 ¿A dónde voy?.
Pero Dios ya ha previsto esto y su Espíritu se mueve sobre la faz, de las aguas. Estas aguas son las doctrinas, mentalidades, proyectos que el hombre vive, con los que el hombre ha sido educado, pero más exactamente son las opciones de pensamiento existencial, en las cuales el Señor se mueve para que podamos verle cuando le busquemos, o más bien que Dios se hace el encontradizo con nosotros y se nos presenta la llamada del Señor.
Un hijo de Dios nos es enviado para que nos predique el Evangelio de la salvación universal de Cristo, o lo leemos en la Biblia.
3Y DIJO DIOS: SEA LA LUZ: Y FUE LA LUZ.
Dios dijo: sea la luz, y cuando el hombre acepta el plan de salvación de Dios y recibe al Hijo de Dios como su salvador personal, se hace la luz en su mente que comprende el mensaje por la fe. El mensaje a la mente humana es tan poderoso que transforma todo pensamiento anterior.
Esto es debido a que el Evangelio está en realidad transmitido a través del Espíritu Santo. Es en este punto que nuestro espíritu se renueva, nace de nuevo, recibe la esencia del Espíritu Santo en nuestro interior, en nuestra alma, de manera que comienza a sentir con un corazón como Cristo siente, y a pensar con la mentalidad de Cristo.

4Y VIO DIOS QUE LA LUZ ERA BUENA: Y APARTÓ DIOS LA LUZ DE LAS TINIEBLAS.
Cuando ya somos salvos, dentro de nuestra alma, Dios aparta o santifica la luz que es Cristo, de las tinieblas que es la mentalidad de nuestro viejo hombre, la cual queda circuncidada desde nuestro corazón, que simboliza nuestro espíritu. Nuestro espíritu, ahora vivo, da una nueva vida a nuestra alma, donde tenemos nuestra personalidad y nuestra individualidad, ahora es lleno de la luz de Cristo, que con la esencia de Su Espíritu y a través de Su mente en la nuestra, nos da la fuerza para vivir la vida que agrada a Dios, la que nos dará la paz del espíritu y la felicidad de tener amistad personal con el Hijo del Dios viviente.

5Y LLAMÓ DIOS Á LA LUZ DÍA, Y Á LAS TINIEBLAS LLAMÓ NOCHE: Y FUE LA TARDE Y LA MAÑANA UN DÍA.
Podríamos decir el primer día de nuestra nueva vida, ha sido separado de la noche en la que vivíamos antes de conocer a Dios, antes de recibir la fe en la cruz de Cristo.
A partir de este momento comenzamos a discernir las cosas que son del día y a diferenciarlas de las que son de la noche, pero lo más importante no es el hecho en sí de discernirlo, sino el hecho de que el Espíritu Santo ponga en nuestro corazón la voluntad de compartir cada situación de nuestras vidas con Dios Padre a través del Hijo preguntándole al Espíritu, en lugar de reaccionar directamente por el conocimiento, aunque ese conocimiento sea santo, adquirido por la palabra de Dios.
Ser espiritual no es conocer el bien y el mal, sino preguntar a Dios que es lo espiritual en cada situación de nuestras vidas.
Un ejemplo: si un pobre me pide y le doy, hago una buena obra. Si ese pobre es un drogadicto o un alcohólico, y usa el dinero para drogarse o emborracharse, no hago el bien sino prolongar el mal. Si pregunto a Dios y puedo discernir o me muestra que no es para un buen uso, o no le doy. Y  le ofrezco ayuda de un centro Cristiano de rehabilitación.

El primer día del hombre tras recibir la fe, según, 2ª Pedro, comienza el desarrollo de la virtud que nos es dada.
 Es la voluntad de luchar en las cosas de Dios en cada una de nuestras facetas para llegar a ser hechos a la estatura de Cristo, como dice la Escritura, lo cual resulta de bendición para nosotros, y para nuestro prójimo. Esta voluntad o virtud de hacer lo espiritual nos es dada por la unción del Espíritu Santo.

6Y DIJO DIOS: HAYA EXPANSIÓN EN MEDIO DE
 LAS AGUAS, Y SEPARE LAS AGUAS DE LAS AGUAS.
Esta es la finalidad que Dios buscaba cuando Su Espíritu se movía en medio de las aguas; que las aguas de Su Espíritu fuesen separadas, es decir, santificadas de las aguas del mundo, siendo las aguas las fuentes de conocimiento y discernimiento para nuestra mente, y toda la variedad de espíritus.
El Espíritu Santo hace que nuestro espíritu se renueve continuamente y que las aguas de las que bebamos sean espirituales.
Para esto, el nacido de nuevo mantiene una conversación interior con Dios de continuo.

7E HIZO DIOS LA EXPANSIÓN, Y APARTÓ LAS AGUAS QUE ESTABAN DEBAJO DE LA EXPANSIÓN, DE LAS AGUAS QUE ESTABAN SOBRE LA EXPANSIÓN: Y FUE ASÍ.
Dios ha hecho la expansión; esta expansión como veremos en el siguiente versículo son los Cielos, y Cielos con mayúsculas. Estos Cielos son la dimensión espiritual en la que están las aguas del Espíritu Santo apartadas de las aguas de abajo, las de la creación material.

8Y LLAMÓ DIOS Á LA EXPANSIÓN CIELOS: Y FUE LA TARDE Y LA MAÑANA EL DÍA SEGUNDO.
La dimensión espiritual ya es un concepto en nuestras mentes a partir de aquí, aprendemos a diferenciar entre lo espiritual y lo del mundo, con este orden que pone Dios, viviremos apartándonos, es decir santificándonos de lo que no pertenece a los Cielos, eligiendo lo que sí pertenece.
El segundo día del hombre ejercitando la virtud, comienza su determinación de adquirir conocimiento de Dios. Y este conocimiento es  a través del estudio de Las Sagradas Escrituras, y de la oración, una vez ha entendido que La Palabra pertenece al Cielo de Dios, a la expansión, y de la revelación de la unción del Espíritu Santo.

9Y DIJO DIOS: JÚNTENSE LAS AGUAS QUE ESTÁN DEBAJO DE LOS CIELOS EN UN LUGAR, Y DESCÚBRASE LO SECO: Y FUE ASÍ.
El hecho de juntar las aguas de debajo de los cielos, cielos en minúscula, para que veamos lo seco, nos revela que  lo seco... quiere decir seco del Espíritu, es nuestra alma aislada en las aguas de abajo, de modo que pueda ser arada para plantar la semilla del evangelio que será regado con las aguas de los Cielos, las del Espíritu Santo.
Así como científicamente el agua es origen de vida biológica, el agua del Espíritu del Señor es agua viva que riega nuestra alma para que de nuestro interior fluyan ríos de agua viva.


 Juan 7:38. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.


10Y LLAMÓ DIOS Á LO SECO TIERRA, Y Á LA REUNIÓN DE LAS AGUAS LLAMÓ MARES: Y VIO DIOS QUE ERA BUENO.
La Tierra simboliza como ya hemos visto, nuestra alma. Las aguas llamadas Mares son el mundo, las culturas de la humanidad, las cuales influyen en nuestra mente y la condicionan, por eso Dios aparta la Tierra-alma para que pueda dar frutos del Espíritu.

11Y DIJO DIOS: PRODUZCA LA TIERRA HIERBA VERDE, HIERBA QUE DÉ SIMIENTE; ÁRBOL DE FRUTO QUE DÉ FRUTO SEGÚN SU GÉNERO, QUE SU SIMIENTE ESTÉ EN ÉL, SOBRE LA TIERRA: Y FUE ASÍ. 12Y PRODUJO LA TIERRA HIERBA VERDE, HIERBA QUE DA SIMIENTE SEGÚN SU NATURALEZA, Y ÁRBOL QUE DA FRUTO, CUYA SIMIENTE ESTÁ EN ÉL, SEGÚN SU GÉNERO: Y VIO DIOS QUE ERA BUENO. 13Y FUE LA TARDE Y LA MAÑANA EL DÍA TERCERO.
Produzca la tierra, es produzca nuestra alma sus primeros frutos, siendo la hierba verde con su simiente y los árboles, nuestros proyectos de vida de la mano de Dios.
Nuestra mente comienza a dar frutos por la Palabra de Dios que dice: ...produzca... esta es la enseñanza de fe que aprendemos aquí, que en el momento que Dios da su bendición, producimos los primeros frutos.
El tercer día del hombre tras haber dedicado su mente al conocimiento adquiere dominio propio, por la oración y la unción; en entendimiento que su mente ha recibido, comprendiendo como controlar los sentimientos de su alma, que una vez lo asimila se hace una con la mente en cuanto a la voluntad de servir a Dios,  el dominio de su carne, y esta determinación de servir a Dios en obediencia, nos es dada por esa unción del Espíritu Santo sobre nuestro espíritu. Sin duda este paso dará buenos frutos, sobre todo de cara al prójimo.

14Y DIJO DIOS: SEAN LUMBRERAS EN LA EXPANSIÓN DE LOS CIELOS PARA APARTAR EL DÍA Y LA NOCHE: Y SEAN POR SEÑALES, Y PARA LAS ESTACIONES, Y PARA DÍAS Y AÑOS; 15Y SEAN POR LUMBRERAS EN LA EXPANSIÓN DE LOS CIELOS PARA ALUMBRAR SOBRE LA TIERRA: Y FUE. 16E HIZO DIOS LAS DOS GRANDES LUMBRERAS; LA LUMBRERA MAYOR PARA QUE SEÑOREASE EN EL DÍA, Y LA LUMBRERA MENOR PARA QUE SEÑOREASE EN LA NOCHE: HIZO TAMBIÉN LAS ESTRELLAS.
Esta es la descripción espiritual del orden de seres espirituales de la región Celestial, los ángeles. Estos han sido y son simbolizados por las estrellas, los mensajeros de parte de Dios durante toda la historia en cuanto a los tiempos y las profecías.
Nos dan señales para las estaciones espirituales. Alumbran espiritualmente la tierra, el alma del hombre.
Hizo Dios dos grandes lumbreras, el Ángel del Señor y el ángel de luz, que cayó de su dignidad y que ahora señorea sobre las tinieblas.
De este modo Dios ha hecho que entendamos que hay una batalla entre dos ejércitos, el de Cristo y el del diablo, todo por conquistar la tierra prometida de nuestras almas, pues somos el proyecto de Dios.

17Y LAS PUSO DIOS EN LA EXPANSIÓN DE LOS CIELOS, PARA ALUMBRAR SOBRE LA TIERRA, 18Y PARA SEÑOREAR EN EL DÍA Y EN LA NOCHE, Y PARA APARTAR LA LUZ Y LAS TINIEBLAS: Y VIO DIOS QUE ERA BUENO. 19Y FUE LA TARDE Y LA MAÑANA EL DÍA CUARTO.
No obstante tenemos otra visión de este Texto en la que entendemos que la gran lumbrera del día es el Señor y la de la noche es la Iglesia.
El sol simboliza al Señor pues tiene luz propia, es una estrella. La luna, aunque refleja la luz no tiene luz propia.
 Esto es lo que hacemos nosotros, aunque no tenemos luz propia trasmitimos la luz del Señor para que en la noche, crean, por la predicación, aquellos que miren la luz, y esperen a la mañana para ver y que les resplandezca la luz del sol.
El cuarto día del hombre, tras haberse ordenado y dominado, se adentra en la paciencia, aguardando las señales que vendrán por mano de ángeles, lo cual sólo se entiende cuando se tiene la mente de Cristo, como dice la Escritura...porque el hombre natural no percibe las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son locura, porque se han de discernir espiritualmente...
1Coríntios 2:14. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
A través del espíritu nacido de nuevo. Estos ángeles a veces son hermanos de parte de Dios, o mensajes por sueños, visiones; de nuevo esta bendición nos es dada por la unción del Espíritu Santo.

20Y DIJO DIOS: PRODUZCAN LAS AGUAS REPTILES DE ÁNIMA VIVIENTE, Y AVES QUE VUELEN SOBRE LA TIERRA, EN LA ABIERTA EXPANSIÓN DE LOS CIELOS. 21Y CRIÓ DIOS LAS GRANDES BALLENAS, Y TODA COSA VIVA QUE ANDA ARRASTRANDO, QUE LAS AGUAS PRODUJERON SEGÚN SU GÉNERO, Y TODA AVE ALADA SEGÚN SU ESPECIE: Y VIO DIOS QUE ERA BUENO. 22Y DIOS LOS BENDIJO DICIENDO: FRUCTIFICAD Y MULTIPLICAD, Y HENCHID LAS AGUAS EN LOS MARES, Y LAS AVES SE MULTIPLIQUEN EN LA TIERRA. 23Y FUE LA TARDE Y LA MAÑANA EL DÍA QUINTO.
Este representa el dominio del hombre sobre los mares:El mundo, las culturas, la humanidad, que en su mente, el hombre ha salido de su tierra y de su parentela para ir a la tierra prometida del Señor, una nueva vida de la mano de Cristo, el mensaje de Dios a Abraham en Génesis 12. Y las aves son de nuevo los ángeles una vez han venido a la tierra para ayudarnos si son de parte del Señor, y para luchar contra nosotros si son enemigos.

EL QUINTO DÍA DEL HOMBRE recibe la piedad al haber entendido que como no predique el Evangelio de la Salvación, por misericordia hacia su prójimo, las potestades de los aires, las aves del enemigo harán que la tierra de su prójimo, su alma se pierda para que su mente se quede en los mares del pensamiento de la humanidad anti-Cristo, que construye un mundo sin Dios como la torre de Babel.
La piedad espiritual nos es dada una vez más por la unción del Espíritu Santo.

24Y DIJO DIOS: PRODUZCA LA TIERRA SERES
VIVIENTES SEGÚN SU GÉNERO, BESTIAS Y SERPIENTES Y ANIMALES DE LA TIERRA SEGÚN SU ESPECIE: Y FUE ASÍ. 25E HIZO DIOS ANIMALES DE LA TIERRA SEGÚN SU GÉNERO, Y GANADO SEGÚN SU GÉNERO, Y TODO ANIMAL QUE ANDA ARRASTRANDO SOBRE LA TIERRA SEGÚN SU ESPECIE: Y VIO DIOS QUE ERA BUENO. 26Y DIJO DIOS: HAGAMOS AL HOMBRE Á NUESTRA IMAGEN, CONFORME Á NUESTRA SEMEJANZA; Y SEÑOREE EN LOS PECES DE LA MAR, Y EN LAS AVES DE LOS CIELOS, Y EN LAS BESTIAS, Y EN TODA LA TIERRA, Y EN TODO ANIMAL QUE ANDA ARRASTRANDO SOBRE LA TIERRA. 27Y CRIÓ DIOS AL HOMBRE Á SU IMAGEN, Á IMAGEN DE DIOS LO CRIÓ; VARÓN Y HEMBRA LOS CRIÓ.
...Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza..., hombre o mujer, hemos sido dotados del espíritu humano, de un alma que puede llegar a amar y ser capaz de sentir como Dios siente y con una  mente que por el arrepentimiento puede llegar a entender las maravillas de Dios, si Le recibimos con amor verdadero y Le pedimos Su Espíritu Santo, naciendo de nuevo.
Somos los señores de la creación de Dios. En nosotros está como tratemos la creación y como usemos sus recursos, porque Dios nos ha puesto a gobernar y señorear Su creación. Señoreamos pues sobre el resto de criaturas porque somos la esposa del Hijo de Dios, nuestra alma, si Le queremos, es preparada para las bodas del Cordero de Apocalipsis19.

28Y LOS BENDIJO DIOS; Y DÍJOLES DIOS: FRUCTIFICAD Y MULTIPLICAD, Y HENCHID LA TIERRA, Y SOJUZGADLA, Y SEÑOREAD EN LOS PECES DE LA MAR, Y EN LAS AVES DE LOS CIELOS, Y EN TODAS LAS BESTIAS QUE SE MUEVEN SOBRE LA TIERRA. 29Y DIJO DIOS: HE AQUÍ QUE OS HE DADO TODA HIERBA QUE DA SIMIENTE, QUE ESTÁ SOBRE LA HAZ DE TODA LA TIERRA; Y TODO ÁRBOL EN QUE HAY FRUTO DE ÁRBOL QUE DA SIMIENTE, SEROS HA PARA COMER. 30Y Á TODA BESTIA DE LA TIERRA, Y Á TODAS LAS AVES DE LOS CIELOS, Y Á TODO LO QUE SE MUEVE SOBRE LA TIERRA, EN QUE HAY VIDA, TODA HIERBA VERDE LES SERÁ PARA COMER: Y FUE ASÍ. 31Y VIÓ DIOS TODO LO QUE HABÍA HECHO, Y HE AQUÍ QUE ERA BUENO EN GRAN MANERA. Y FUE LA TARDE Y LA MAÑANA
 EL DÍA SEXTO.
Una vez bendecidos hemos de multiplicarnos dando frutos espirituales. Dios nos ha dado la hierba, las hojas de la hierba simbolizan las hojas de la Biblia, las cuales son para comer, el Evangelio.
Todo árbol con simiente simboliza el conocimiento de todas las áreas las cuales podemos comer, conocimiento y sabiduría, siempre y cuando no lo antepongamos a nuestra relación con el Señor como pasó en la caída del pecado en Edén. Y a toda bestia y a todas las aves y a todo lo que tiene vida, están sujetos al Señor, que es la Palabra, el Verbo de vida, su creador, igual que el nuestro.

ESTE ES EL SEXTO DÍA DEL HOMBRE en el cual una vez ha cambiado su mente por la de Cristo, una vez su alma siente con el corazón circuncidado y ha recibido la piedad, la cual emana de ese nuevo corazón que con el alma llena del Espíritu Santo, puede trasmitir el afecto fraternal a través de nuestro espíritu nuevo, para con los hermanos del Cuerpo de Cristo y para con el mismo Señor.
Los que igual que nosotros han sido comprados por precio de sangre, la sangre de Cristo, el Mesías, nuestro Señor.
Él es el ejemplo del afecto fraternal, con Él no hay temor, por lo tanto los cristianos deben trasmitir de sus almas este mismo sentir los unos con los otros, comprendiendo que somos aun humanos, y aunque racionales, arrastramos nuestra parte animal como leemos en 1Coníntios 15:44, pero que dentro tenemos la misma esencia del Señor pero si a veces ofendemos, o tratamos mal o somos maltratados por otros, debemos usar del amor de Dios que nos es concedido una vez nos soportamos y cumplimos la
ley de Cristo de.
Gálatas 6:2.  Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
1 Juan 3:16-19.

 Y todo esto nos es concedido por la unción del Espíritu Santo.
Para terminar esta exposición tomaremos sólo los tres primeros versículos del Capítulo 2 que comienza con la terminación del primero, y culminamos la creación del nuevo hombre espiritual.

1FUERON, PUES, ACABADOS LOS CIELOS Y LA TIERRA, Y TODO EL EJÉRCITO DE ELLOS. 2Y ACABÓ DIOS EN EL DÍA SÉPTIMO LA OBRA QUE HIZO; Y REPOSÓ EL DÍA SÉPTIMO DE TODA LA OBRA QUE HIZO. 3Y BENDIJO DIOS AL DÍA SÉPTIMO, Y LO SANTIFICÓ, PORQUE EN ÉL REPOSÓ DE TODA LA OBRA QUE HABÍA HECHO EN LA CREACIÓN.
El hombre puede vivir de la manera desarrollada en este estudio, que es por creación del Señor, sin embargo el resultado del hombre común es que se quedó cegado por el fruto de uno de los árboles, el del conocimiento de la ciencia del bien y del mal, y esto es lo que el enemigo usó para que, precisamente por la mente, por la tentación a la mente, en su falta de virtud, por no querer esforzarse, prefirió el plan "cómodo de seguir la norma del conocimiento del bien y del mal, para  guiarse y no preguntar a Dios, que debe hacer o que no debe hacer.
Para no esperar la respuesta y así actuar de forma impaciente" y se bajó del tren espiritual de la vida que Dios nos había preparado.
Lo vemos en Mirando al Árbol del Edén. Pero la buena noticia es que hoy podemos volver a subir en ese tren que lleva a una nueva vida y salir de este estancamiento que hace que todas las facultades con las que Dios nos capacitó originalmente, puedan tener su pleno desarrollo para bendición, para una vida nueva de la verdadera mano de Dios por el nuevo nacimiento de lo Alto.
 Y todo esto es posible por la unción del Espíritu Santo, nuestro inseparable Amigo, de parte del Esposo y guía, que nos lleva a toda verdad, hasta la implantación universal del reino de Dios.
 
CONCLUSIÓN
La obra de la creación de Dios en la visión espiritual, como hemos visto, hace que todo nuestro ser: ...espíritu, alma y cuerpo... sean ordenados y pasen de ser alma viviente a espíritu vivificante.
La naturaleza espiritual vence sobre la carnal. El mérito es de Cristo que ha vencido por nosotros y paga el precio con Su vida en la cruz, para que lleguemos a ser a la altura que Él ideó en su proyecto para nosotros, el de hacernos a Su imagen y conforme a Su semejanza para que nos convirtiéramos en Su esposa para la eternidad. El Espíritu Santo se hace uno con nuestro espíritu, la mente de Cristo se hace una con nuestra mente de manera que sea nuestra alma, ya salva, la que trasmita el afecto fraternal verdadero y el amor verdadero por la fuente del amor de Dios.
Este es el objetivo de Dios en nosotros, en nuestra creación personal y espiritual.
El famoso Texto del Evangelio de Juan, en aquella conversación trascendente entre Nicodemo, un fariseo, maestro de Israel y Jesús, el Señor nos muestra la necesidad de nacer de nuevo del Espíritu: ...
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.
 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos
que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16

La humanidad desde Adán, lleva ya demasiados años construyendo religiones con su mente.
 Ya es la hora de que comprendamos que hasta que el espíritu nazca de nuevo, no puede heredar el Reino de Dios.
 Todo lo que hace el hombre en el campo espiritual con la mente carnal, lo lleva es al movimiento de un intento de evitar de manera racional que sigan matándose entre culturas.
El Señor por Su parte, nos advierte: ...
Salid de ella pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas... Apocalipsis 18:4.


Salgamos de la mente humana y nuestra propia forma de pensar y ver las cosas y entremos en el Espíritu por el nuevo nacimiento del agua y del Espíritu, que da Dios desde las Alturas. Respuesta de Jesús a Nicodemo que acabamos de leer. 


CONCLUSIÓN:
 La salvación consiste en el nacimiento espiritual del hombre, la renovación de su mente.
Y obteniendo el perdón de pecados. A través del nacimiento de agua. “el bautismo”
Nacimiento espiritual:
Romanos 12:2. Efesios 4:23-24. Hechos 3:19
El perdón de pecados se obtiene únicamente a través del bautismo en agua.
Hechos 2:38. Hechos 19:5.
El primer servicio para con Dios es permitir que Jesucristo trasforme nuestras vidas, aprendiendo a vivir alejados de las vanidades de este mundo
Estamos en este mundo pero no pertenecemos a este mundo.
Debemos empezar por aceptar que nuestra nacionalidad esta en los cielos y que aquí estamos de pasada Como hijos, somos llamados a ofrecer nuestra vida a Dios como un "sacrificio vivo." El apóstol Pablo nos ayuda a entender esta verdad en su carta a los creyentes en Roma:
(Romanos 12:1-2).

MURIENDO AL YO “FIN DE LA CARNE”
El  nacimiento en el espíritu. Es el fin de la carne
Es el  resultado del arrepentimiento, la confesión, y el bautismo, y el don del espíritu santo, se produce un cambio radical en el carate del pecador.
Es empezar a vivir para dar lugar a las necesidades de mi espíritu, primero que a las necesidades de mi humanidad.

Ya no nos conformamos con las cosas anteriores, sino por la fe seguimos las pisadas del hijo de Dios, y reflejamos su carácter y nos purificamos a nosotros mismos como Él que es puro.
Amamos ahora las cosas que en un tiempo aborrecíamos y aborrecemos las cosas que en otro tiempo amábamos.
1ª Juan 3:3. Mateo 15:19-20.  2ª Corintios 5:17.
Gálatas 5:22-26.  ROMANOS 8:1-27.

SACRIFICIO VIVO - MURIENDO AL YO
Entonces, ¿cómo nos presentamos verdaderamente a Dios como un sacrificio vivo?
Debemos morir a nuestra vida pasada. Este concepto es presentado en este poema anónimo...

Cuando eres olvidado, abandonado, o te hacen sentir insignificante, y el descuido no te hiere ni te duele, sino que tu corazón está feliz siendo hallado digno de sufrir por Cristo;
ESO ES MORIR AL YO.

Cuando hablan mal de tu bondad, cuando tus deseos son contrariados, cuando hacen caso omiso de tu consejo, cuando tu opinión es ridiculizada, y tu rehúsas dejar que el enojo surja en tu corazón, o rehúsas hasta el defenderte, sino que lo recibes todo en un silencio lleno de paciencia y amor; ESO ES MORIR AL YO.

Cuando amorosamente y pacientemente soporta cualquier desorden, cualquier irregularidad, cualquier molestia; cuando puedes enfrentar cara a cara el despilfarro, la insensatez, la extravagancia, la insensibilidad espiritual, y soportarla como JESÚS lo hizo;
ESO ES MORIR AL YO.

Cuando te contentas con cualquier comida, y ofrenda, cualquier vestimenta, cualquier clima, cualquier sociedad, cualquier soledad, cualquier interrupción por la voluntad de Dios;  ESO ES MORIR AL YO.

Cuando nunca te interesa referirte a ti mismo en conversaciones o historias acerca de tus buenas obras, ni tienes sed de elogios, cuando realmente amas el ser un desconocido; ESO ES MORIR AL YO.

Cuando puedes ver a tu hermano prosperar y satisfacer todas sus necesidades, y honestamente Regocijarte con él en espíritu sin sentir envidia, ni cuestionar a Dios, mientras que tus propias necesidades son mucho mayores y
atraviesas circunstancias desesperadas;
ESO ES MORIR AL YO.

Cuando puedes recibir corrección y reproche de alguien de menor talla que tú y aun así puedes someterte humildemente, tanto interior como exteriormente, sin  que ninguna rebelión o resentimiento surja en tu corazón;
ESO ES MORIR AL YO.

Galatas2:19-21  Debemos ofrecer a Dios, nuestro cuerpo en consagración y ayuno  para que Dios sujete nuestros impulsos, deseos, emociones y pensamientos a su voluntad, para que nos aparte para él.
Y nos de entendimiento de cuál es su voluntad y lo que a él le agrada.
Y nos ayude a renunciar a las cosas de este mundo, de forma voluntaria.
Así como él, que  se entregó en sacrificio voluntario por nosotros.
Filipenses 3:13-14,20-21.

Para poder morir a las cosas de este mundo debemos pasar por muchas humillaciones.
Pero Dios ha prometido darnos recompensa a los que pasemos por todas estas cosas y es que nuestra recompensa nos espera cuando pasemos a la eternidad.
Hebreos 12:1,15. 1ª Pedro 1:3-9,13-16. 2ª Pedro 1:3-13.  1ª Juan 2:28-29; 1ª Juan 3:2-3.
1ª Pedro 1:22-23.

MUCHOS NO HAN PODIDO NACER EN EL ESPIRITU.
Al no nacer en el espíritu, no pueden vivir la nueva vida y es
por eso que no han podido entrar en el  reposo del señor, porque el reposo es espiritual.
Es esa paz interna, ese gozo que no requiere de cosas materiales para sentirse alegre, eso solo lo puede dar Jesucristo. 
Hebreos 3:11,18.  Hebreos 4:1-5,11.

Vivir en el espíritu nos permite llevar una vida llena de paz y tranquilidad, porque nos permite comprender que ya no nos debemos afanar por las cosas de este mundo, y que mientras vivamos en comunión con él, Dios suplirá toda necesidad que se nos presente, mientras vivimos de la forma como él manda así dejaremos toda ansiedad por estar a la par con las cosas y vanagloria que ofrece este mundo.

¿CÓMO FUNCIONA LA RENOVACIÓN DE ESPÍRITU DEL HOMBRE?
La renovación del espíritu del hombre consiste en, el nuevo nacimiento del hombre en el espíritu de Dios.
Se produce cuando Le recibimos.
Creyendo en el evangelio de Jesucristo, entonces entendemos que debemos demoler lo que hasta ahora habíamos edificado, de nuestra vida con las costumbres y tradiciones del mundo.
Y  poner en el cimiento de nuestra vida Su Evangelio,
el cual una vez instaurado en nuestra mente, por la fe, va a conseguir que nuestras dos naturalezas; la carnal y la espiritual sean dominadas por el Espíritu de Dios, que Cristo envía del Padre para dirigir la obra.
Es, pues, el Espíritu de Dios la clave para que podamos permanecer en el Camino que culmina con la construcción del Templo Interior, y de nuestras vidas en Cristo, y así, además, seamos de bendición a nuestro prójimo y nos mantengamos sin mancha del mundo.

Para ello debemos discernir espiritualmente y filtrar nuestra mente carnal, en la Mente de Cristo, que trasmitida por el Espíritu Santo, podemos entender y trasmitir los pensamientos, las revelaciones del Señor y los sentimientos, las experiencias del alma y las sensaciones del cuerpo.
 Los cuales hemos de discernir para comprendernos a nosotros mismos y a nuestro prójimo, teniendo dominio propio y una vida con un propósito espiritual, sirviendo al Señor.
Y para discernir también su palabra espiritualmente.
Una vez el hombre pasa de ser alma viviente a espíritu vivificante, Pero por la resurrección adquirimos un nuevo cuerpo espiritual.
1ª Coríntios 15:44-45. Efesios 4:3-6.

 Esto es originado por la fe en la obra redentora imprescindible de Cristo.
Esta unidad, alma-mente - o “entendimiento”- y espíritu.
Es la parte inmaterial en la que ahora están bien coordinados los sentimientos, las emociones, el discernimiento, los pensamientos, el amor y la fuerza para vivir; el proyecto y la dirección de nuestra nueva vida, en definitiva, toda nuestra naturaleza al convertirse por el nuevo nacimiento pasa ser espiritual.
Por el Espíritu de Dios, que trasmite su amor, cuando su Espíritu more en nosotros, ...la carne para nada aprovecha...
 Juan 6:63, Efesios 2:20. 1ª Pedro 2:5.
Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
Nuestra mente y nuestro espíritu, estaban necesitados del Espíritu Santo para que pudiese haber una coordinación espiritual en toda la arquitectura de nuestro ser, y esta arquitectura está diseñada para comenzar su construcción con la aceptación de lo que en La Escritura se llama "la piedra angular", o principal piedra y cabeza del ángulo, que es Cristo en nuestro templo del alma.

Con nuestro espíritu en el Espíritu de Dios, podemos discernir lo Espiritual de Dios, y dominar a nuestro ser completo, de modo que nuestra mente no sea carnal sino espiritual.

Cuando nacemos de nuevo, la mente, al convertirse en espiritual, puede gobernar lo carnal de forma espiritual, y no al contrario, como pasaba antes de conocer al Señor, donde la mente era carnal y gobernaba y anulaba lo espiritual de Dios en nosotros.
Este es el origen de que muchos busquen a Dios con la mente humana, intentando conocer al Señor racionalmente, y no se dan cuenta de que primero necesitan tener una relación personal con el Espíritu Santo, quien nos enseña lo Espiritual de Dios.

2ª Pedro 1:5-7.  Al  haber recibido de Dios el don de la fe,
con su esencia y naturaleza en nosotros podemos añadir a nuestra fe, virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio, al dominio propio paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad afecto fraternal y al afecto fraternal amor, y este amor es de Dios.
Juan 14:16-18

¡Somos un Pueblo del Espíritu! - ¡No somos huérfanos! En esta lección aprendemos como cultivar la obra del Espíritu en nuestras vidas.
¿Cómo es el Espíritu Santo?
Viento
Pentecostés
Hechos 2:1-2
Nuevo Nacimiento
Juan 3:8
Soplo de Jesús
Juan 20:21-22
Génesis 2:7
¿Por qué se compara el Espíritu al viento, usted que cree?
Fuego
Pentecostés
Hechos 2:3
Jesús bautizara en Espíritu y Fuego
Mateo 3:11
Columna de Fuego delante de Israel en el Desierto
Exodo 13:21-22
¿Por qué se compara el Espíritu al fuego, usted que cree?
Paloma – El Bautismo de Jesús
Lucas 3:21-22
¿Por qué se compara el Espíritu a una paloma, usted que
cree?
Agua
El Espíritu Sacia la Sed
Juan 4:10 y 13
Ríos de Agua Viva Fluyen del Ser Interior
Juan 7:37-38
Un Río de Aguas de Sanidad
Ezequiel 47:6-12
¿Por qué se compara el Espíritu a “agua viva,” usted cree?

¿Qué hace el Espíritu Santo? --La Obra del Espíritu
El Espíritu obra en la vida del creyente en tres maneras…
1. La Salvación – Nacimiento Espiritual
2. La Santificación – Transformación Espiritual
3. Unción para Servir – Poder Espiritual
La Salvación – ¡Nacimiento Espiritual!
Promesa del Antiguo Testamento – Un Nuevo Corazón
Ezequiel 36:26
Piensa en tu experiencia de conocer a Cristo personalmente. Describe una de las primeras veces que recuerdas sentir el Espíritu.

Sin Nacer del Espíritu, no Podemos Entender las
Cosas Espirituales
Trata de explicar a un ciego, como es el color azul.
Trata de explicar a un sordo, el sonido de una canción.
¡Es lo mismo con el Espíritu! Sin nacer del Espíritu, no es posible entender el reino de Dios. No hay un sentido Espiritual.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que él que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios… De cierto, de cierto te digo, que él que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es…”
Según Jesús, ¿Por qué es necesario que una persona tenga un nuevo nacimiento?
Todo cristiano tiene el Espíritu Santo.” Romanos 8:9.


La Santificación - El Espíritu nos Transforma en su Gloria
2 Corintios 3:17-18.
¿Qué es la Santificación?
El Espíritu tiene un proyecto grande contigo. ¡El quiere hacerte como Jesús!
Quiere transformarte completamente.
Quiere sanar tus heridas emocionales
Quiere liberarte de patrones destructivas
Quiere cambiar tu forma de pensar y ver la vida
Quiere sanar tus relaciones con los demás
Quiere liberarte de pecados habituales
Quiere liberarte de patrones malos de tu familia y antepasados
Quiere ligar tus asperezas
Quiere llenarte de cualidades de amor y bondad
Quiere que brilles con esperanza y gozo

1. El Espíritu nos da Victoria Sobre la Carne
¡No tenemos que seguir en lo mismo! Podemos ser libres de los hábitos de pecado en que hemos vivido por tantos años. ¿Pero cómo? ¿Alguna vez has tratado de cambiar un mal hábito con una “resolución del año nuevo”? ¿Qué pasó?
LA CARNE = Es La Naturaleza Pecaminosa
Todos tenemos un “viejo yo” que se acostumbra a hacer lo malo.
PODEMOS CAMBIARno por fuerza -- sino por el Espíritu dentro de nosotros
Lee Gálatas 5:16-26
 Según Gálatas 5:16,
¿Cuál es la clave para tener victoria sobre los hábitos malos de pecado en nuestras vidas?

¿Cuáles son algunas de “las obras de la carne”?
¿Cuáles son los frutos del Espíritu?

2. El Espíritu nos Unifica con otros Cristianos
Efesios 4:1-4. 1 Corintios 12:5 y 7 y 11)
1 Corintios 12:13
¿Por qué necesitamos el Espíritu para unificar a los cristianos?  ¿Usted qué cree?

3. El Espíritu nos Lleva a la Intimidad con el Señor.
¡No somos huérfanos! El Espíritu es nuestro Consejero.
Jesús -Juan 15:13-14.  (Juan 14:15-18)
Jesús (Juan 14:26-27). Romanos 14-16
Según estos versículos, ¿Cuáles son algunas maneras en específico que el Espíritu nos bendice y nos lleva a la intimidad con Dios?
La Unción Pentecostal – Obras de Poder Espiritual.
La Promesa de la Unción
Según Hechos 1:8,
¿Cuál es el propósito del bautismo en el Espíritu Santo para los apóstoles?

El  Espíritu Ungía a Lideres en el Antiguo Testamento.
Dios ungió a Bezaleel para edificar el Tabernáculo.
Exodo 35:30-32
Según este texto, ¿Para que, en específico, ungió el Espíritu a Bezaleel?
Dios ungió a Moisés y los Ancianos para profetizar.
Números 11:25 Números 11:29
¿Qué pasó cuando los ancianos recibieron el Espíritu?

Dios ungió a los Jueces para guerrear
Jueces 6:34
¿Qué hizo Gedeón cuando el Espíritu cayó sobre él? ¿Por qué?
Jueces 14:6. Jueces 15:14-15
¿Cuál era el efecto de la unción del Espíritu en la vida de Sansón?

¡Dios Promete el Bautismo en el Espíritu para todos!
El Profeta Joel
Joel 2:28-29
Juan el Bautista
Lucas 3:16
Jesús
Lucas 24:49
¿Quién bautiza en el Espíritu Santo? _________________________________.
¿Cómo se compara el bautismo en agua al bautismo en el
Espíritu Santo, usted qué cree?
¿Cómo son parecidas las dos experiencias?

Bautismo en el Espíritu Santo - Pentecostés – ¡Una explosión espiritual!
Lee Hechos 2:1-13 – Pentecostés
¿Qué pasa cuando los apóstoles son bautizados en el Espíritu Santo?
¿Cuáles son las reacciones diferentes de la gente que
estuvieron abajo en la calle?

El Bautismo en el Espíritu se extiende
Lee Hechos 8:14-17 -- Los Samaritanos son bautizados en el Espíritu Santo
Lee Hechos 10:44-48 -- Los Gentiles en Israel son bautizados en el Espíritu Santo
Lee Hechos 19:1-7 -- Los Gentiles en Grecia son bautizados en el Espíritu Santo
¿Cómo son estos eventos parecidos al evento de Pentecostés en Hechos 2?
¿Cómo son estos eventos diferentes al evento de Pentecostés?

El Don de Lenguas y Profecía – 1 Corintios 14
¿Qué significa “hablar en lenguas”?
El don de lenguas = La Capacidad de hablar y orar en un idioma desconocido Dios da un don muy raro – se llama “hablar en lenguas.” Es la capacidad de orar y adorar a Dios en un idioma que el hablante no conoce. El Espíritu de la persona se comunica directamente con el Espíritu de Dios en un lenguaje desconocido a él.

Hablar en lenguas es orar y adorar al Señor
1 Corintios 14:14-19
Según este texto, ¿Con quién hablamos cuando hablamos en lenguas?
¿De qué estamos hablando?
¿Por qué hablar en lenguas?
El Espíritu de Dios es mas allá de nuestro poder de comprender ni expresar. Por esto, nuestro espíritu se expresa en una forma que sobrepasa el entendimiento. Cuando una persona ora o canta en lenguas, su espíritu es edificado en una forma misteriosa.
Experimenta una cercanía especial con el Espíritu Santo.  1ª Corintios. 14:2-3
¿Qué es el don de profecía?
El don de profecía = Hablar mensajes inspirados por el Espíritu Santo.
1 Corintios 14:3
¿Cuál es el propósito de la profecía?
¿Se debe hablar en lenguas en voz alta en los cultos?
Solamente si hay traducción para dar un mensaje profético. Si no, la persona debe orar en lenguas en una forma más callada, para no llamar la atención.

¡Hay que Cultivar la Unción!
La Unción se Renueva – no es una vez para siempre -- Hay que “avivar el fuego”
Pablo escribió a Timoteo lo siguiente
2ª Timoteo 1:6-7.
¡No se conforme! Tenemos que Buscar al Espíritu con Persistencia e Intensidad
Lee Lucas 11:9-13 – Un Amigo Importunado
Según Jesús, ¿Por qué se le dio al vecino el pan que quería?
A pesar de ser “amigos” de Jesús, no recibiremos la llenura del Espíritu a menos que lo busquemos con intensidad. La palabra en griego para el vecino es: “sinvergüenza”!
Nuestra Forma de Vivir Puede Cultivar la Llenura del Espíritu
Efesios 5:18 – 6:9
Según este texto, ¿Cuáles son cinco hábitos de vida
 para cultivar la llenura del Espíritu Santo?
En medio de una guerra espiritual el cristiano debe de tener la seguridad de su salvación. En tiempos difíciles es fácil el dudar de nuestra salvación y podemos hasta llegar a creer que no somos salvos.
2ª  Corintios 5:17
LUEGO APRENDERÁ TODO LO QUE CRISTO NOS HA MANDADO, PARA LA NUEVA VIDA EN JESUCRISTO.. 
LAS NORMAS CRISTIANAS QUE COMPONEN LA
ARMADURA ESPIRITUAL..
Las normas son las instrucciones que nos dejó el señor para ordenar nuestra vida humana.

PORQUE TAL ES LA VOLUNTAD DE DIOS PARA NUESTRA VIDA:
(1 Tesalonicenses. 4: 3).
La fornicación de la cual vamos a hablar hoy  es la fornicación espiritual, cuando entregamos nuestra vida a Cristo debemos servir solo a nuestro señor pero no podemos llevar dos vidas, proclamar que somos hijos de Dios y seguir haciendo lo que hacíamos cuando no conocíamos a Cristo,
Tomando la palabra de Dios que es espiritual y acomodándola a lo material según nuestra conveniencia.
1ª corintios 2:13-14.
Se recomienda tener mucho cuidado con la lengua y con las palabras.
Apocalipsis 22:18-19. (Mateo 5:37. Santiago 5:12.
No debemos jurar por nada, debemos enseñarnos a cumplir y ser honestos para dar testimonio sin tener que hacer juramentos.
Efesios 4:29. Colosenses 4:6). 1ª Pedro 2:1.
(Efesios. 4:25,29). Santiago 1:26. Santiago 3:5-6,10.  1ª Pedro 3:15-17. Juan 6:43. Filipenses 2:14. Santiago 4:11. 1ª corintios 1:10.
Colosenses 3:13. 1ª corintios 3:3. 1ª corintios 11:31-32. Lucas 6:27-42 Gálatas 6:1. Efesios 5:19. Efesios 6:12. Colosenses 1:9.
Colosenses 3:16.
 En cuanto a nuestra relación con los demás Cristo estableció la preciosa regla de oro: todo lo que quisiéramos que hagan con nosotros, tenemos que hacerlo con los demás. (Mateo 7:12-13).
Muchos obedecen el paso del bautismo pero se quedan allí en la puerta y no avanzan en el camino a la perfección para la obediencia, y así  obtener el cambio para la una nueva vida en Cristo.

TRBAJANDO y SIENDO HONRADO EN SUS TRANSACCIONES COMERCIALES.
(Proverbios. 20:10).(2Tesalonicenses.3:10‑12).

LAS AUTORIDADES MERECEN NUESTRO RESPETO Y OBEDIENCIA.
1ª Pedro 2:13-23; Romanos 13:1‑5.

SIN OLVIDAR QUE DIOS ESTÁ SOBRE TODOS.
(Hechos 5:29).

7. ¿CÓMO DEBE SER EL ARREGLO PERSONAL?
LEVITICOAS 19:28. 1 Timoteo 2:9‑10. 1ª corintios 11:5,14-16.
Deuteronomio 22:5.
EL CRISTIANO Y LA SALUD
¿En qué dos aspectos de la salud se interesa Dios?
Al rendir culto a Dios lo hacemos con nuestro espíritu y nuestro cuerpo; por lo tanto ambos deben ser irreprensibles
(1 Tesalonicenses. 5:23).

Por otra parte, Dios considera nuestro cuerpo un templo.  (1 Corintios. 6:19-20).
Cualquier atentado contra la salud del cuerpo es un pecado grave ante Dios
(1 Corintios. 3:16-17).

“Nuestros cuerpos deben ser mantenidos en la
mejor condición física y bajo la influencia más espiritual... Aquellos que acortan sus vidas por descuidar las leyes de la naturaleza, están robando a Dios” Un principio destacado en la vida del cristiano es la temperancia. (Lucas 21:34).

En la salud espiritual y la física.
3 Juan 2. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
PRINCIPIOS DE SALUD
3. ¿Cuál es el principio básico en la alimentación?
1 Corintios 10:31-33.

4.­ EL USO DE LA CARNE
No era el plan de Dios que se consumiera carne. El régimen dado por el Señor era natural. (Génesis 1:29).
Se concedió permiso provisional para comer carne debido al
diluvio.
(Génesis 9: 3-4).

SIENDO QUE EL HOMBRE SE ACOSTUMBRÓ AL RÉGIMEN CARNÍVORO,
Dios indicó en forma específica las carnes inconvenientes.
La Biblia prohíbe terminantemente el uso de la sangre como alimento.
(Lev. 17:13‑14).

¿Qué carnes son inconvenientes?
Levítico 11:3‑20.
8.­ ¿POR QUÉ NO PARTICIPAMOS EN ESPECTÁCULOS INCONVENIENTES, O FESTEJOS DEL MUNDO?
Porque todos las celebraciones del mundo como día de la mujer, de la madre del padre, cumpleaños, amor y amistad, navidad moda, etc.
Por insignificantes que sean traen idolatría porque muchos de los hogares o amistades se destruyen porque se enfocan que esa es la única forma de demostrar amor y si alguien no da una atención y detalle en ese día entonces ya el enemigo les pone en su mente que no LOS AMAN.
Aparte de que no es más que un negocio para la mercadería para mantener a la humanidad esclava del trabajo material y así descuidar las cosas que realmente tienen valor como el de expresar el amor por medio de la comprensión y apoyo moral, Y el compartir momentos de integración entre familia o amigos desarrollando el verdadero sentimiento de amor como no lo explica Dios en su palabra.
1ª corintios 13:4-8.

Con esto Dios nos quiere enseñar que el amor se demuestra todos los días, y todos los días son especiales por cuanto en Cristo hemos sabido valorar
 la importancia de la vida y la familia o amistades.
Eclesiastés 2:11. Salmos 119:37.  1 Juan 2:15‑17.

ALCOHOL Y TABACO
5.­ ¿Por qué no conviene usar tabaco, te, café y bebidas estimulantes o alcohólicas?
Porque todas estas cosas destruyen las defensas de nuestro
cuerpo y lo van enfermando.
El tabaco no se conocía en los tiempos bíblicos. Es originario de América. Sin embargo, su uso se ha propagado por todo el mundo. Tanto el hombre como la mujer, los jóvenes y los niños caen presa de ese vicio.
Cada cigarrillo contiene alrededor de 35 venenos. La ciencia médica advierte contra los terribles efectos del tabaco. Afecta las arterias que nutren el corazón, los pulmones, el olfato, el estómago, la vista. Está comprobada la relación del
hábito de fumar con el aumento del cáncer.
Asimismo, contienen drogas y venenos el café, el té y el mate.
Todo aquel que desea ser un buen hijo de
Dios, debe limpiarse de este terrible vicio.
(2 Timoteo. 2: 21). 1ª  Corintios 3:16‑17

La Santa Escritura recomienda la abstención total de las bebidas alcohólicas.
Proverbios 20:1; Proverbios. 23:20-21;
Isaías.28:7; Génesis 9:20-22. Lucas.1:15;
1 Corintios. 6:10; Efesios 5:18).

JESÚS EN LAS FIESTAS DE CANAÁN.
Hay muchos que justifican su deseo de seguir consumiendo bebidas alcohólicas sacando el pasaje bíblico de las bodas de Canaán, donde Jesús asistió.
Juan 2:1-11.
Jesús estuvo en esa fiesta pero no participando, sino para manifestarse como Dios, por medio de un milagro.
Por eso cuando vino su madre y le dijo que el vino se había acabado, Jesús le dijo que aún no había llegado su hora.

Jesús estaba allí para convertir el agua en vino, esto lo hizo para dejar una enseñanza.
El agua es símbolo de vida como lo dice en
Isaías 55:10. Juan 10:14. Juan 7:37-39.

Al convertir el agua en vino, nos da el ejemplo que el que tome sus enseñanzas el convertirá eso simple como es el agua en algo que producirá gozo en nosotros, así como lo hace el vino pero con la diferencia que el gozo que dan las enseñanzas de Jesús son duraderas no pasajeras, ni causan daño a nuestro cuerpo pues por lo contrario.
Jesús nos enseña que el vino es símbolo de perfección, así como el vino es echado en vasijas de madera y puesto en sitios apartados para su fermentación hasta llegar a su punto de madures y perfección.
Así mismo Dios produce en nosotros al recibir sus enseñanzas y creer y guardarlas en nuestro corazón, con el tiempo se producirá en nosotros el gozo del Espíritu Santo obrando en nosotros apartándonos de las cosas de este mundo para  vivir agradando a Dios y así nos damos cuenta de que no necesitamos de cosas vanas que ofrece este mundo para sentirnos alegres y hacer el ambiente en una. reunión.  Efesios 5:18). Apocalipsis 22:17-20.

OTROS SE ACOGEN DE LA CITA BÍBLICA.
1ª Timoteo 5:23-25.  Debido a tus problemas estomacales no bebas agua solamente, sino toma un poco de vino para que así, no te enfermes con tanta frecuencia.
Los pecados de algunos están a la vista aun antes de ser juzgados, pero los de otros no son evidentes sino hasta después. Es fácil ver algunas buenas obras, pero aun las que no se ven fácilmente, no pueden permanecer escondidas.
Primero veamos quien está hablando aquí y es Pablo que le sugiere a Timoteo beber un poco de vino, y no Jesús y estamos siendo invitados a seguir a Jesús  y sus enseñanzas y las enseñanzas de los apóstoles sobre la verdad que Jesús nos vino a revelar.
Y lo que Pablo le sugiere a Timoteo no es enseñanza de Jesús sino una sugerencia u opinión de Pablo. Pero si este consejo lo tomamos y le damos discernimiento espiritual vamos a ver que tiene sentido.
El vino es símbolo de perfección, o sea de alimento sólido, dice que por causa de su estómago delicado está enfermo.
Esto puede ser en cuanto a que a veces nos limitamos a y nos conformamos con la asistencia a las reuniones para alabar al Señor, y a predicar o evangelizar, y listo.
Con el tiempo vamos acostumbrándonos a que esta Palabra es para los demás y vamos descuidando nuestra propia vida y sin intención vamos dejando de lado el estar auto examinándonos y vigilar si estamos viviendo y pensando de la manera que Dios manda porque solo nos concentramos en ganar almas para Cristo.
Y se nos olvida que este es un camino de preparación para vivir en santidad.
Es por eso que la recomendación de beber vino.
Hebreos 5:11-14 Hebreos 6:1-3.
Esto es alimentarnos  con las enseñanzas que nos ayuden a
dejar los hábitos y costumbres de vida que llevábamos antes
 de conocer a Dios.
Poniéndolas por obra.

Hay que abstenerse de lo malo
(1 Corintios. 9:25‑27). Leviticos 19:31.

JESUS, ES NUESTRO EJEMPLO Y NUESTRA FUERZA
La vida cristiana es una lucha constante. El secreto del triunfo consiste en seguir las pisadas de Jesús.
(1 Pedro 2:21).         
Se necesita una reforma de los hábitos.
(Romanos 12:2).
Requiere espíritu de sacrificio.
 (Lucas 9:23. (Tito 2:12-13). 1ª Corintios 9:26‑27).

EL PROPOSITO DE DIOS PARA EL MATRIMONIO.
Dios tiene un plan perfecto que se resume en los 5 puntos siguientes:

1)  COMPAÑERISMO: Génesis. 2:18.
L a soledad es uno de los sentimientos que más teme el hombre y es por eso que nuestro amoroso creador ideo esta relación.
 Eclesiastés. 4:9-12.

2)  PROCREACION: Genesis.1:22.
El plan de Dios que garantiza la supervivencia de la raza humana consiste en que una pareja que se ama, después de haber desarrollado su relación diera fruto de amor, y se multiplicaran.
(Gálatas. 5:22-23),
Pueda multiplicarse y conseguir de esta manera construir
una sociedad sana.

3)  PLACER SEXUAL:
Dios es quien creo el placer en nosotros y su plan perfecto de la máxima realización del ser humano en todos sus aspectos, únicamente se cumple dentro del contexto del matrimonio, ya que buscarlo fuera de él, es lo que ha acarreado los grandes males dentro de nuestra sociedad, como la desintegración familiar, la crisis moral, los sentimientos de culpabilidad, las enfermedades, etc.
Eclesiastés. 9:9, 1ª Corintios. 7:3-4,
Proverbios. 5:16-19.

4)  PREVENCION DE FORNICACION Y ADULTERIO:
Cuando no se respeta el orden establecido por Dios en el matrimonio, ni confiamos en que lo que él nos dice, caemos fácilmente ante la tentación de tratar de obtener  el placer, a nuestra manera, lo cual nos llevara a la frustración y al fracaso.
1 Corintios. 7: 2-5.
El Cristiano y el Mundo

«No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él» (1 Jn 2:15). «¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios» (Santiago 4:4).


¿QUÉ ES EL MUNDO?
¿Qué es el mundo? He aquí una pregunta de suma importancia, que forzosamente se presenta al atento examen de todo creyente serio y reflexivo. ¿Qué es este mundo, del cual la Palabra le exhorta a conservarse sin mancha? (Santiago 1:27).
La Escritura usa la palabra mundo en tres sentidos diferentes. En primer lugar significa, literalmente, el orden, el sistema, la organización de la vida humana; luego, la tierra en sí misma es llamada el mundo, porque constituye la escena en la cual se desarrolla aquel sistema; por fin, llamamos mundo al conjunto de los individuos que viven conforme a este sistema. Se puede, pues, distinguir entre la escena del mundo, las personas del mundo, o el sistema del mundo.
Cuando leemos en la Palabra que «Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores» (1 Timoteo 1:15), bien podemos entender que Él vino a la escena de este mundo, y que entonces se halló, inevitablemente, en contacto con el sistema del mundo, que tanto le odiaba. Él decía de sus discípulos: «No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo» (Juan 17:16), es decir, que ellos no formaban parte de aquel sistema, en el cual, por lo contrario, los demás hombres encontraban su razón de vida y se complacían. Cualquiera que sea amigo de este sistema, es enemigo de Dios (Santiago 4:4). La característica de tal sistema es gobernarse a sí mismo, sin dependencia alguna de Dios.
Consideremos, como ejemplo, la organización militar: cuando un hombre es llamado a filas, lo halla todo organizado en vista de sus necesidades: el habilitado para ello provee su sueldo, el encargado del vestuario le proporciona el uniforme, otro le facilita las armas y el equipo, etc.; desde su llamada a filas, el soldado se halla sometido a esta organización, de manera que no puede emprender nada por iniciativa propia. La organización de ese sistema es tan minuciosa y metódica, que ha sido calificado, a veces, de manera muy significativa, de pequeño mundo. Sin embargo, no es más que una pálida imagen de aquel inmenso sistema llamado el mundo que rige todas las necesidades del hombre, así como el ejercicio de sus facultades.

EL MUNDO PROVEE A TODAS LAS NECESIDADES DEL HOMBRE NATURAL
El hombre necesita vivir en sociedad; por eso el mundo no dejó de organizar su sistema social, y se ha esmerado en hacerlo de un modo completo y perfecto. La posición social es el todo para el hombre; no ahorra ningún esfuerzo para alcanzarla y conservarla a toda costa, ni hay gasto que le parezca excesivo. Consideremos, hermanos, aquella inmensa escala social, la sociedad, con sus miríadas de criaturas humanas, de las cuales se esfuerzan para ascender a los más altos puestos, mientras que otras hacen lo posible para mantenerse en la posición adquirida. ¡Qué atractivo y terrible poder tiene aquel sistema social para absorber el espíritu y el corazón de los hombres!
Además, el hombre necesita un gobierno o poder político para la protección de su vida, su hacienda, sus derechos, a lo cual el mundo provee plenamente.
Y ¡así organización más completa corresponde también a lo
que llamamos el mundo de los negocios! Las ocupaciones, en este mundo, forman un destacado conjunto de los más notables. Los hombres que sólo están dotados de fuerza física hallan ocupaciones además de sus capacidades; los espíritus inventivos pueden dar libre curso a su genio; los de formación artística se manifiestan en el mundo de la escultura, de la pintura, de la música o de la poesía; los sabios trabajan para resolver sus problemas; los escritores componen sus libros; y hasta las codicias y el lujo de unos, proporcionan a otros sus medios de subsistencia.

EL HOMBRE ES RELIGIOSO POR NATURALEZA
El hombre es una criatura tan compleja que necesita de numerosas y diversas cosas para su satisfacción; le hace falta algo de negocios, de política, de sociedad, de estudios, y, por fin, hasta un poco de religión.
 El hombre es por naturaleza religioso. La palabra religión, que nosotros usamos a menudo, no se halla mencionada más que cuatro veces en la Biblia. Notemos que religión no significa piedad, pues los adoradores de los ídolos son religiosos. La religión es parte integrante de la naturaleza del hombre, lo mismo que su inteligencia o su memoria; por consiguiente, el sistema del mundo que provee, de manera tan completa, a cuanto al hombre atañe, no puede por menos que ofrecer un alimento a esta inclinación religiosa de su naturaleza.
Así, al que sea sensible a suaves impresiones, o que tenga afición a lo bello, el mundo le prestará armoniosa música, o imponentes ceremonias, o ritos religiosos. Al que sea de carácter independiente y comunicativo, el liberalismo le permitirá dar rienda suelta a sus sentimientos. Si, por el contrario, uno es de carácter callado, reservado o reflexivo, hallará satisfacción en una severa ortodoxia.

 Si otro es concienzudo, haciendo poco caso de sí mismo, y cree indispensable hacer penitencia de un modo o de otro, también podrá satisfacer sus aspiraciones en aquel sistema del mundo, etc...
 Existen, pues, creencias, doctrinas y sectas adaptadas a
cada variedad de carácter, a toda forma de sentimiento
religioso, en la carne.
EL MUNDO ES UN ORDEN DE COSAS COMPLETO
¿Puede haber sistema más admirable y completo? Nada deja de lado. La satisfacción y el pretendido gozo que contiene son suficientes para que aquella gran multitud movediza de la humanidad se halle siempre en actividad y goce de un relativo contentamiento.

Los corazones se aprestan siempre a buscar lo que les pueda satisfacer, los espíritus se hallan atareados; si alguna cosa viene a faltar, inmediatamente se recurre a otra. La aflicción y aun la muerte no se dejan de lado en la organización del sistema de este mundo; se provee a los funerales, a los vestidos de luto, se hacen las visitas de pésame, se dispensan palabras de simpatía, nada se olvida; de tal manera que, en poco tiempo, el mundo es capaz de elevarse por encima de sus duelos, y de volver de nuevo a su acostumbrada esfera de ocupación.

Pero hoy día, por la gracia de Dios, algunos muy pocos por cierto de los que están en el mundo, han comprendido que cuanto hay en él, negocios, política, educación, gobierno, ciencias, invenciones, ferrocarriles, telégrafos, organizaciones sociales, instituciones de beneficencia, reformas, religión, etc., son parte integrante del sistema de este mundo, de un sistema que va completándose cada día. Lo que se llama progreso del siglo no es otra cosa sino el desenvolvimiento de aquel elemento mundano.
Ahora bien, la relación Actual de Cristo con semejante mundo debe ser también la nuestra. La posición que Cristo ocupa en el cielo, y la que no ocupa en la tierra nos indican, suficientemente, cuál debe ser la nuestra.
SATANÁS ES EL DIOS DE ESTE MUNDO
A los que pregunten los motivos por los cuales tal actitud debe caracterizarnos, contestamos: ¿No sabéis que Satanás es «el dios de este mundo», «el príncipe de la potestad del aire», el director de aquel monstruoso sistema? Es su energía, su genio inspirador, y su príncipe. Cuando Jesucristo estuvo en la tierra, el diablo fue a ofrecerle «todos los reinos de la tierra y su gloria», por cuanto decía «A mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos» (Lucas 4:6-7).
 Estos versículos descorren el velo, y aparece a plena luz el verdadero objeto de todo culto religioso del hombre. La Escritura habla de Satanás como de alguien que era «lleno de sabiduría, y acabado de hermosura» (Ezequiel 28:12), y que se disfraza de «ángel de luz» (2 Corintios 11:14).
¿Cómo extrañarse, pues, de que los hombres, tanto los indiferentes como los más reflexivos, sean engañados y seducidos? ¡Cuán pocos son los que tienen los ojos abiertos para discernir, por la Palabra de Dios y la unción del Espíritu Santo, el verdadero carácter del mundo!
Algunos hay que creen haber escapado al lazo de la mundanalidad porque abandonaron lo que llamamos los placeres mundanos y se hicieron miembros de determinadas iglesias, o de asociaciones religiosas; pero se dan cuenta de que siguen permaneciendo en el sistema del mundo de igual modo que antes. Sólo que Satanás, príncipe de este mundo, les hace pasar de un departamento a otro, a fin de adormecer sus conciencias inquietas, haciéndoles sentir más satisfechos de sí mismos.

¿CUÁL ES EL REMEDIO?
Siendo pues las cosas así, se nos presenta esta cuestión: ¿Cuál es el remedio? ¿Qué harán los que andan por el camino ancho y que hasta hoy vivieron de conformidad al sistema del mundo, para librarse de su influencia? ¿Cómo podrán discernir lo que es del mundo y lo que es de Dios? Dice el apóstol: «todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios» (Romanos 8:14).
 Normalmente, la vida cristiana ha de ser gobernada por Cristo, tal como el cuerpo de un hombre se halla dirigido por su cabeza; cuando se está sano, no se mueven la mano ni el pie, a no ser que lo mande la cabeza. Es precisamente en el mismo sentido que Cristo es la cabeza del cristiano (1 Corintios 11:3), el cual se halla entonces sometido a Él en todas las cosas, sean de poca o de mucha importancia. Así es como el cristiano hiere la mundanalidad en su propia raíz: la voluntad propia del hombre es el principio fundamental sobre el cual se halla edificado todo el sistema del mundo, mientras que la base de la vida cristiana no puede ser otra que la dependencia de Dios y la obediencia a Su voluntad.
EL GRAN OBJETIVO DE SATANÁS
El gran objetivo de Satanás es establecer para el hombre un sistema que sustituya enteramente la dirección del Espíritu Santo; ello será su obra maestra de los tiempos del fin, y la característica prominente de la gran apostasía que se acerca rápidamente. Entonces, Satanás se manifestará abiertamente y en su misma persona, como dios de este mundo, lo que, de momento, está aún escondido en misterio.
Queridos hermanos, es tiempo ya que los cristianos despertemos del sueño espiritual y examinemos si de una manera o de otra no nos hemos asociado a un sistema que madura rápidamente para el juicio.
Pero, dirán algunos, ¿cómo podemos nosotros impedir este estado de cosas? ¿No nos hallamos sujetos a ellas, aun a pesar nuestro, por nuestro comercio, nuestras profesiones, como miembros de la sociedad? ¡No podemos abandonar nuestras ocupaciones diarias! Claro, es una necesidad que cada uno admite, pero debemos notar que el hecho que cada uno la admita prueba que no es de Dios: «Y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe» (1 Juan 5:4),
La fe no repara en las circunstancias exteriores, en lo que es
posible o en lo que sea imposible; la fe no considera lo que se ve, sino que confía en Dios. Alrededor nuestro, muchas personas nos pueden aconsejar acerca de lo que conviene hacer o evitar en la sociedad humana, pues lo que conviene al mundo es su regla y medida. Puede ser que ellas vean trazado claramente el camino que siguen, y que éste sea perfectamente razonable y satisfactorio; mas ello no tiene ningún valor para el cristiano que anda por la fe: éste bien sabe que lo que se considera universalmente como el buen camino será, al contrario, el camino de perdición, pues es el camino ancho (Lucas 16:15; Mateo 7:13).

¿DEBE EL CRISTIANO PARTICIPAR EN POLÍTICA?
Por ejemplo, muchos estiman que un buen ciudadano, un cristiano, debe interesarse por el gobierno de su país, y debe votar, contribuyendo así a llevar al poder hombres honorables. Pero Dios habla muy diferentemente. Repetidas veces en su Palabra, y de diversas maneras, Él me dice que como hijo suyo, no soy ciudadano de ningún país ni miembro de sociedad alguna:
«Nuestra ciudadanía está en los cielos» (Filipenses 3:20): Desde entonces no tenemos otro quehacer que las cosas celestiales. «En la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo» (Gálatas 6:14). Si las cosas terrenales absorben mis pensamientos y mi corazón, me constituyo en «enemigo de la cruz de Cristo» (Filipenses 3:18). «No os conforméis a este siglo» (Romanos 12:2).

NUESTRA CONDUCTA FRENTE A LAS AUTORIDADES
¿Qué tenemos entonces que ver con las autoridades? Pues sujetarnos a ellas, ya que Dios las ordenó; cuando imponen sus tributos, satisfacerlos, y hacer rogativas por los reyes y por todos los que están en eminencia (1 Timoteo 2:1).
Resulta, pues, que lo único que un cristiano puede realizar en política, es someterse a las potestades superiores, «no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia» (Romanos 13:5).
 Sin duda alguna, en Cristo, él (el cristiano) es heredero de todo, incluso de la tierra en la cual el sistema mundano opera hoy en día; pero lo mismo que Abraham en el país de Canaán, Dios no le da siquiera donde poner el pie. Como herencia actual suya: «El justo por su fe vivirá» (Habacuc 2:4).
Si pues el verdadero hijo de Dios deja de tomar posición definida en cosas de política, no es tanto que crea malo el adherirse a una opinión, sino que ha dado su voto y su adhesión a Aquel que está en los cielos, y que Dios ha ensalzado como Rey de los reyes y Señor de los señores. Además, las cosas terrenales perdieron todo interés para él, porque ha hallado cosas de mucho mayor valor y atractivo.
También ve que el mundo es impío en su espíritu y en su esencia, y que sus reformas y progresos más preciados van apartando progresivamente de Dios el corazón del hombre. Desea dar testimonio de Dios y de su verdad, anunciando el juicio venidero en el día de la aparición de Cristo, cuando los hombres se congratularán creyendo estar en paz y seguridad; y espera que, por él, algunos aprenderán a librarse de los lazos en los cuales Satanás quiere aprisionar la humanidad entera.
A CONTRACORRIENTE
Nosotros que somos salvos, hemos de estar en un lugar aparte, como quienes han tomado posición con Cristo rechazado, ante el mundo que le ha crucificado; manifestados como hombres de una raza celestial: «irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo» (Filipenses 2:15).
Esta es la misión ¡y cuán elevada! de los hijos de Dios. Pero cuesta mucho el vivir de esta manera. Tenemos que mantenernos cual roca solitaria en medio del ímpetu de un río caudaloso, ya que todo cuanto nos rodea está moviéndose, está bullendo; todo tiende a hacernos vacilar, una continua e implacable presión se ejerce sobre nosotros. Nos hallamos luchando en medio de una interminable oposición, la cual, tarde o temprano, nos arrastraría, sino pudiéramos contar con la firmeza de la ROCA.
Cuando vamos poniendo en práctica las palabras de Dios,
entonces es cuando se levanta la tormenta contra nosotros. Ser miembro de lo que se llama una iglesia es cosa fácil; también lo es el hacer como todos los demás; el ser hombre honrado y buen ciudadano no ocasiona ninguna persecución.
Uno puede reunir todas estas cualidades y, sin embargo, seguir la corriente mundana. Pero resplandecer como luminares por Dios en el mundo es cosa que provoca la enemistad; por doquiera que se ve al verdadero Cristo, se le odia. Si le ven a Él en mí, me odiarán por este motivo; por lo contrario, si gozo de buena reputación, si nadie se me opone, ¿qué significa eso para mí, como cristiano? Muy sencillo: no siendo manifestada la vida de Jesús en mi cuerpo mortal, no se puede ver a Cristo en mí.
UNA POSICIÓN CLARA
Así van las cosas: cuando un alma ha llegado realmente al conocimiento de Dios, o más bien a ser conocida de Él, se siente atraída hacia las cosas celestiales por su unión con Cristo, no tiene ningún deseo de participar en el sistema u orden de cosas del mundo y bien puede pensar: ¿sería posible que yo retornara a tan débiles y miserables principios? Un hombre que ha venido a ser hijo de Dios, que tiene la vida, la vida eterna en Cristo, que es identificado con la Cabeza Glorificada (verdad que le ha sido revelada por la Palabra y el Espíritu), ¿podría, acaso, tener intereses en el mundo, habiendo conocido a Dios? Si vemos, por ejemplo, a un niño comiendo una fruta medio podrida y ácida en un huerto, mientras tiene a su lado un árbol cargado de las más sabrosas frutas, deduciremos forzosamente de ello que aquel niño no sabe lo que es una buena fruta, ni las conoce. Del mismo modo, si el corazón del hombre se apega a cualquiera de los componentes del orden de cosas de este mundo, nos preguntaremos: ¿cabe pensar que haya conocido a Dios?
Es por eso que las palabras de Dios no se nos presentan como mandamientos formales, tales como: No votarás, No recibirás honra de parte de este siglo malo, Sufrirás el oprobio todos los días de tu vida, etc., etc. Al contrario, nos son presentados de tal modo que el discípulo amante, cuyo corazón egoísta, siendo sometido a Cristo, sólo anhela conocer los pensamientos de su Señor, y pueda descubrir el secreto de los mismos. Viviendo así, reflejará con mayor fidelidad la persona de Cristo morando en él, como creyente librado de este presente siglo malo.
Ya no son los antiguos mandamientos de la ley mosaica: harás, no harás. Sin embargo, la voluntad de Dios puede discernirse perfecta, clara y fácilmente con tal que el ojo esté sencillo. Dios cuida maravillosamente de que un corazón que le ama pueda enterarse sin dificultad de ella, mientras que un corazón falto de sinceridad busca inevitablemente disculpas y escapatorias para caminar en una senda de maldad.
Puede hallarse una aplicación de esta verdad en un familia. Imaginémonos a un hijo cariñoso, apegado a sus padres, obediente, que haga lo posible para conocer los propósitos y la conducta de su padre: tendrá el sentimiento de sus deberes, y todo le será fácil y natural. Pensemos ahora en otro hijo que se halla en las mismas condiciones, goza de los mismos privilegios y conoce bien los pensamientos e intentos de su padre o al menos tendría que conocerlos, pero se pone a obrar a su antojo y declara a su padre, al ser reprendido: «Yo no lo sabía, nunca me dijiste que no debía ir a tal o cual lugar».
¿DEBEMOS SALIR DEL MUNDO?
Antes de terminar, quisiera insistir sobre otro punto. Por cierto, no podemos evitar el contacto con el orden de cosas del mundo, pero aquel contacto no debe transformarse nunca en comunión: «¿Qué concordia Cristo con Belial?» (2 Corintios 6:15). «No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal» (Juan 17:15).
Jesús, que no era de este mundo, padeció en él, y vivió como extranjero: el aislamiento y la tribulación fueron para Él cosas vividas y sentidas, y será lo mismo para nosotros en la medida en la cual seguiremos fielmente sus pasos. ¿No es triste ver, hermanos y hermanas, que entre nosotros haya algunos que busquen su satisfacción y bienestar en el impío sistema del mundo, encontrándose en él como en casa propia? ¿Tendríamos casa propia en esta tierra donde Cristo no está? No olvidemos de que somos viajeros sin domicilio, peregrinos fatigados y verdaderos extranjeros, si en verdad somos de Cristo.
Mientras estemos en el mundo, no podemos sustraernos a su contacto. Pero, ¿no ocurre a veces que tenemos contacto con él en numerosos asuntos para los cuales no hay la menor necesidad de ello? No lo tendríamos, sin duda alguna, si llevásemos siempre en nuestro cuerpo la muerte de Jesús.
Numerosas son las tretas y engaños por los cuales el Enemigo seduce hasta el corazón de los hijos de Dios: Reuniones religiosas, obras de caridad, sociedades fraternales o cofradías, cosas en las cuales la carne puede complacerse y que se sustituyen a la vida que tenemos en la fe del Hijo del Dios (Gálatas 2:20). Los creyentes de los tiempos antiguos que recibieron el testimonio (conservado hasta nosotros) de haber agradado a Dios, fueron despreciados (Hechos 11:36-37). Otros vinieron a ser «la escoria del mundo, el deshecho de todos hasta ahora» (1 Corintios 4:13).
Tenían su ciudadanía en los cielos; mas nosotros ¡preferimos ser gente honrada y considerada por este mundo! Es que nos conformamos demasiado al sistema u orden de cosas del mundo; cuyo resultado es que no puede haber conflicto entre él y nosotros, y que somos súbditos desleales de Cristo, quienes evitan cuando no huyen el oprobio de la Cruz.
Sin embargo, la Palabra de Dios permanece sin alteración: «Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución» (2 Timoteo 3:12).
Amados hermanos, ya conocemos la senda estrecha. ¡Ojalá seamos de los que la siguen!
Tenemos ya nuestros pasaportes. Estamos sellados con el Espíritu Santo y esperamos al mismo Señor que, con aclamación, voz de arcángel y toque de la trompeta de Dios, vendrá a arrebatarnos a su encuentro, en las nubes, para que estemos siempre con Él (1 Tesalonicenses 4:16-17). ¡Qué bendita esperanza!
 «Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén» (Gálatas 1:3-5).

REFLEXIÓN: con frecuencia los padres se preguntan: ¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?,
Pero sería mejor preguntarnos lo siguiente: ¿qué hijos le voy a dejar a nuestro mundo?

La vida cristiana no se ejerce solamente en el sitio de reunión, sino en todo lugar y en todo momento.
Es una aventura emocionante vivir como Cristo.
Es necesario educarnos en las cosas espirituales para reflejarlo con nuestros hechos.
Juan 7:17-18. 1ª corintios 14:17.

VIDA ESPIRITUAL
La vida espiritual es privada y pública; esta última se desarrolla en torno a las actividades de la iglesia, las que han sido planeadas para beneficiar, alimentar, animar y perfeccionar a los fieles.
2ª Corintios 3:1-6.

BOGA MAR ADENTRO
Texto base: Lucas 5:4 -
Tenemos que tener un compromiso:(se nos ha dado como un mandato)
a.                   La Santidad1 Pedro 1:14-16.
1.     La santidad es la respuesta a la justificación Romanos 10:10
a.     Santificarse significa purificarse, separarse de toda contaminación, de todo mal de todas las  costumbres del mundo.
b.     Es un mandato: “Seréis santos, porque yo soy santo”
Levítico 11:44-45 - Levítico 19:1-2
Levítico 20:7 -
c.      La voluntad de Dios es nuestra santificación... Nos ha llamado Dios... a santificación
1 Tesalonicences 4:3
1 Tesalonicences  4:7  
d.     Nos escogió... para que fuésemos santos y sin mancha delante de él
Efesios 1:4  
e.     Se nos exige que seamos santos en toda nuestra manera de vivir
1 Pedro 1:15, 16 - En el desierto –
 Lucas 4:1-4
        1.  Estamos solos.
        2.  Hay sequía.
        3.  Estamos desamparados En el desierto aprendemos:
1. Que aunque nuestras experiencias hayan sido gloriosas, no tienen el poder para vencer al Enemigo, necesitamos saturarnos de la Palabra.

2.     Aprendemos a ver a Jesús sin buscar señales
3.     confirmaciones.

ÉL ES FIEL.
3.     Aprendemos a morir: al yo, a nuestro conocimiento religioso,  y a nuestras fuerzas
Jesús salió victorioso de la prueba porque
utilizó las escrituras.
a.          Tuvo Hambre – Lucas 4:4.
b.          satanás le ofreció Honra, y poder si le obedecía– Lucas 4:8.
Tentación – Lucas 4:12
Contestación a las pruebas que vamos a tener:
1.     enfermedades – Isaías 53:5.
2.     Persecución – Mateo 10:1. 3.       Problemas económicos – Habacuc 3:1-2.

ENSALZAMIENTO.
¡Cuidado con dejarnos llevar por la vanagloria, creyéndonos más que a aquellos que no han  conocida a Dios!
Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido. Lucas 14:11

Salmos 8:3-9. Pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le vistes? Le hiciste un poco menor que los ángeles, Le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos.
Hebreos 2:6-7
Antes exhorta los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.
Hebreos 3:13
Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.
Santiago 4:10
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo.

1 Pedro 5:6

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